La UE estudia coordinar sus reservas de petróleo y gas

La Comisión Europea propondrá a los Quince la próxima semana una gestión común de las reservas estratégicas de petróleo y gas, con el fin de afrontar mejor eventuales interrupciones del suministro y movimientos especulativos sobre los precios.

El colegio de comisarios de la Unión Europea estudiará -con toda probabilidad, el próximo 11 de septiembre- una propuesta elaborada por la vicepresidenta y comisaria encargada de la Energía, Loyola de Palacio.

La comisaria defiende, desde hace dos años, la necesidad de que los países miembros de la UE pongan en común sus reservas energéticas para estabilizar los precios del petróleo cuando sea necesario. Así, el Ejecutivo comunitario podría aprobar una comunicación y tres proyectos de directiva (ley-marco) que establecerían "medidas coordinadas sobre la seguridad del aprovisionamiento energético", según el escrito remitido por De Palacio al resto de los comisarios.

"Consideramos de gran interés la posibilidad de regular mejor la política de reservas, no sólo en los casos de problemas de suministro, sino también cuando exista una fuerte presión sobre los precios, para evitar movimientos especulativos", explicó ayer Gilles Gantelet, portavoz de la Comisión. Así, la UE podría amenazar con recurrir a sus provisiones de crudo para disuadir a los especuladores.

En definitiva, se pretende armonizar los sistemas nacionales de almacenamiento y los criterios de intervención, además de recibir una autorización para hacer un uso coordinado de dichas reservas (que, según la propuesta, deberían cubrir el equivalente a 120 días de consumo, en lugar de los 90 actuales) en tiempos de crisis.

Por otra parte, el escrito también propone que la Agencia Internacional de la Energía traspase la tutela de una parte de este "stock" de petróleo a Bruselas, que debería quedar autorizada a intervenir en el mercado –liberando parte del crudo almacenado por los estados- cuando el barril sobrepase un determinado precio.

Según De Palacio, "la realización del mercado interior de la energía debe ir acompañado de la necesaria coordinación de las medidas que garantizan la seguridad del aprovisionamiento exterior, tanto de petróleo como de gas. La actual situación es un buen momento para esta iniciativa, debido a los riesgos crecientes ligados a acontecimientos internacionales, especialmente en Oriente Medio, y a la inestabilidad en los precios del crudo y el gas", ha añadido.

Nueva subida del petróleo
Precisamente, el precio del crudo sufrió ayer una nueva subida, debida a la drástica reducción que han experimentado las reservas de esta fuente de energía en Estados Unidos: los datos de los inventarios norteamericanos han revelado que las existencias de petróleo se encuentran en niveles por debajo de lo normal antes de la llegada del invierno, cuando la demanda aumenta considerablemente.

El Instituto del Petróleo de Estados Unidos aseguró que las provisiones de crudo se redujeron inesperadamente un 2 por ciento la semana pasada. Además, las reservas de gasolina también disminuyeron. Según afirma la entidad, esta situación no es preocupante, aunque los operadores no encuentran la razón de esta reducción drástica de los inventarios.

Así, el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, sufrió ayer una subida de 52 centavos respecto al miércoles, llegando a los 27,66 dólares (27 euros, 4.500 pesetas, aproximadamente) por barril.

Varios analistas han indicado que si la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) decide no incrementar la producción de crudo en la próxima reunión del cártel -que se celebrará el 19 de septiembre-, Estados Unidos se encontrará con reservas menores que otros años ante el invierno. Aunque varios miembros de la entidad han hecho público su deseo de no aumentar la oferta hasta que no se produzca una nueva subida de los precios, Arabia Saudí (el mayor productor de petróleo mundial) desea que la cuota se incremente, ya que la demanda también ascenderá en los próximos meses, cuando el frío llegue al hemisferio norte.

Concluye el Congreso Mundial del Petróleo
La industria petrolera clausuró ayer en Río de Janeiro su XVII Congreso Mundial, convencida de que su futuro está asegurado aunque lleguen tiempos de crisis.

El crudo aporta el 85 por ciento de la energía consumida en el planeta, lo que también convierte a este producto en el mayor responsable de la degradación ambiental, según las organizaciones ecologistas, que ayer pidieron abolir los hidrocarburos.

El mundo gasta 76 millones barriles diarios de petróleo, aunque esta cifra llegará a los 91 millones de barriles en 2010 y a los 120 millones en 2020, debido a la creciente necesidad de energía y a la ausencia de sustitutos a los combustibles fósiles. Estas perspectivas llevaron a Alí Rodríguez, presidente de la compañía Petróleos de Venezuela, a asegurar que la OPEP "seguirá teniendo un papel fundamental en la ecuación energética mundial".

Aunque todos los países -consumidores y productores- garantizaron que el mercado estará abastecido aunque se produzca un conflicto en Oriente Medio, la duda que ha quedado flotando es qué pasará con los precios del crudo en un escenario de guerra.

Los representantes de la industria petrolera volverán a reunirse en 2005 en Johanesburgo (Sudáfrica).