La seguridad infantil, bajo sospecha

La muerte este fin de semana en accidente de tráfico de cuatro menores ha mostrado una realidad que, hasta ahora, desconocíamos: la mayoría de los niños españoles no viajan protegidos en carretera. El RACE ha pedido ya una revisión urgente del Reglamento de Circulación para mejorar su seguridad.

Los menores siguen viajando delante
Los menores siguen viajando delante

Las consecuencias del dramático accidente de tráfico ocurrido el pasado domingo en Sigüenza han abierto un agrio pero importante debate en la sociedad española: ¿viajan seguros nuestros hijos en coche? Atendiendo a las estadísticas, la respuesta es desalentadora. Un reciente estudio del Comité de Expertos en Seguridad Infantil en el Automóvil, Cesia, advierte de que, en España, sólo un 40 por ciento de los niños que viaja en coche va perfectamente protegido. Además,hasta un 34 por ciento de los menores de 12 años no utiliza ningún sistema de retención, según informa la DGT.Informes como éstos han llevado hoy al Real Automóvil Club de España (RACE) a solicitar la revisión urgente del Reglamento General de Circulación, en lo que a seguridad infantil se refiere. El club considera que, aunque muchos padres siguen sin ser conscientes de la importancia de sujetar bien a los niños, la ley no protege completamente al menor.El RACE, en concreto, pide en primer lugar la modificación del artículo 117, párrafo 2, “que permite a los niños mayores de tres años viajar sólo con cinturón de seguridad". Su objetivo es que se obligue a equipar a este colectivo con algún sistema de retención homologado a su talla y peso.El club considera que el cinturón de seguridad no está diseñado para los menores de 12 años o para aquellas personas que no alcanzan una estatura mínima de 1,50 metros. El dispositivo no ajusta lo suficiente y puede provocarles lesiones de cuello.Asimismo, el RACE exige también la modificación del artículo 9, párrafo 2 b), que señala que “en los turismos, cada menor de más de dos años y menos de 12 se computará como media plaza, sin que el número máximo de plazas así computado pueda exceder del que corresponda al 50 por ciento del total, incluida la del conductor".Para el RACE, “la aplicación de este artículo supone que los pasajeros de ese rango de edad no tienen posibilidad de ir sujetos con los sistemas de retención, pues en los vehículos existen sólo tres sistemas de anclaje en la parte posterior, que coinciden con el número de plazas para viajar de forma segura".La importancia de utilizar correctamente los sistemas de retención Infantil queda reflejada en los últimos estudios. Según Línea Directa Aseguradora, el uso adecuado de estos protectores disminuiría las muertes infantiles en carretera hasta en un 75 por ciento. El RACE asegura, además, que evitaría también tres de cada cuatro lesiones. Este último aspecto es especialmente importante, teniendo en cuenta las graves secuelas que producen en los niños los accidentes de tráfico: los menores de dos años suelen sufrir graves lesiones de cuello que pueden desembocar en cuadros de paraplejia por la fragilidad de su columna vertebral; entre los dos y los cuatro años, la zona con más riesgo es la cabeza y la cara, puesto que en muchos casos el cinturón que sujeta las sillitas está destensado y el niño impacta contra los asientos delanteros; finalmente, entre los cuatro y los diez años, el abdomen resulta la zona más conflictiva, a consecuencia de daños infligidos por el cinturón de seguridad (cuando se trata del único mecanismo utilizado). Todas estas advertencias obligan a tomar una serie de medidas de seguridad que jamás deberían olvidarse. La Unión Europea, por ello, ha dividido la edad infantil en cinco grupos, señalando en cada uno los sistemas que los niños deben adoptar (según las variables físicas del peso y la edad). Son los siguientes: Desde 2003, EuroNCAP (consorcio que analiza la seguridad de los vehículos mediante pruebas de choque) se encarga también de valorar la seguridad infantil a bordo de un vehículo. Para ello, instala dos dummies infantiles en sus asientos traseros (uno representa a un niño de 18 meses y el otro, a uno de 3) colocados en las sillitas que recomienda el fabricante.Esta semana, precisamente, EuroNCAP ha lanzado su última oleada de crash-tests donde, una vez más, los coches vuelven a demostrar que ofrecen muy poca protección a los menores, debido a su poco peso y estatura. Ninguno de ellos ha obtenido en esta categoría las cinco estrellas.Aun así, en las pruebas destacan algunos coches por encima del resto. En los compactos, el Citroën C4, el Ford Focus y el Opel Astra han obtenido la mejor puntuación en seguridad infantil, mientras que en las berlinas familiares han sobresalido el Peugeot 407, Skoda Ocatvia y Volkswagen Passat. El único todo terreno que ha alcanzado las cuatro estrellas es el Volkswagen Touareg, mientras que, curiosamente, ningún monovolumen ha sido merecedor de esta distinción.También en Estados Unidos la seguridad infantil en carretera se encuentra de máxima actualidad. Hoy mismo hemos conocido que un lobby (grupo de presión) de partidarios de la seguridad en carretera ha pedido al Gobierno un proyecto de ley que obligue a los fabricantes a instalar tecnología que garantice la protección infantil en los vehículos."Por unos 200 ó 400 euros de más equipamiento puedes salvar la vida de tu hijo", subraya Hill Nelson, padre de un pequeño de 16 meses fallecido el pasado año en accidente.