La plantilla alemana de Smart, en la cuerda floja

No sacarán, de momento, nuevos modelos y estudian qué hacer con casi la mitad de su plantilla en Alemania. DaimlerChrysler, harta de que Smart lastre sus resultados económicos, está dispuesta a meter la tijera.

La plantilla alemana de Smart, en la cuerda floja
La plantilla alemana de Smart, en la cuerda floja

Europa Press ha dado los últimos detalles de cómo es el plan de saneamiento que DaimlerChrysler estudia para su filial de coches pequeños, Smart. Para empezar, se sanearán las fábricas. Según los cálculos de la compañía, sobran 590 empleos de la fábrica alemana de Boeblingen (lo que supone el 43 por ciento del total de la plantilla). Además, los recortes llegarán a la factoría francesa de Hambach, donde se eliminarán otros 100 puestos de trabajo. El comité de empresa asegura que se hará todo lo posible para encontrar un nuevo empleo a los trabajadores afectados por el ajuste. Podrían pasar a DaimlerChrysler y se incentivarán las bajas. También se pondrá el freno a la comercialización del Roadster (las últimas unidades se venderán a finales de año) y se deja en el tintero el proyecto de un todo terreno pequeño, una idea de la que la marca lleva hablando desde hace algún tiempo. Además, quieren que su red comercial se integre con la de Mercedes. Su oferta comercial quedaría limitada al modelo de dos puertas, Fortwo, y al de cuatro puertas, Forfour. Smart se creó en 1998 y, desde entonces, ha supuesto todo un lastre económico para DC. Se calcula que acumula unas pérdidas de 2.600 euros. Sin embargo, la multinacional alemana está dispuesta a seguir inyectándo dinero: destinará a esta filial más de 1.200 millones de euros. El objetivo es que, para finales de año, se encuentre medianamente saneada.