La patronal de las petroleras apuesta por el gasóleo profesional

Sí al gasóleo profesional, no a la armonización fiscal de la energía en la Unión Europea. Ésta es la tesis que ha defendido la AOP, la patronal de las petroleras que operan en España.

La Asociación de Operadores Petrolíferos (AOP) está preparando un documento que va a entregar al Gobierno en el que expresa su deseo de que se cree en nuestro país un gasóleo de uso profesional.

El presidente de la AOP, Jorge Segrelles, ha señalado que esta organización apuesta por imitar el modelo francés, que ya está en uso en el país vecino. Así, el usuario profesional repostará en los mismos surtidores que el resto y, posteriormente, "remitirá una declaración al fisco en la que solicitará la devolución de parte del impuesto especial".

Gracias a esta medida, se pretende también que aflore la economía sumergida del sector del transporte por carretera, ya que los profesionales que quieran recibir la devolución deberán presentar declaraciones fiscales pormenorizadas.

Esta postura se opone a la defendida por la mayoría de las asociaciones del sector, que abogan por la instalación de surtidores especiales en las estaciones de servicio, tal y como ocurre ahora con el gasóleo B de uso agrícola.

Sin embargo, la AOP ha mostrado su desacuerdo con la posible armonización fiscal de la energía en la Unión Europea, algo que está en el mismo proyecto que la creación del gasóleo profesional.

"Somos contrarios a una armonización fiscal al alza que suponga aumentar la carga que soportan los carburantes", ha indicado Segrelles, "y en concreto, los que usan los profesionales. Un aumento de la fiscalidad de los carburantes dañaría la competitividad de la industria española". Segrelles ha reconocido que "la fiscalidad de los productos petrolíferos en España, aunque más baja que la media de la UE, es más de 3,5 veces superior a la de Estados Unidos"

Segrelles también ha valorado la situación actual de los precios del crudo. Para el presidente de la AOP, el petróleo podría descender antes del verano, si se rebaja la tensión en Oriente Medio, Irak y Venezuela. De hacerlo, el precio del crudo podría bajar en unos 3 ó 4 dólares.