La Operación Campamento, pendiente de sello

La “Castellana sur" ya se perfila viable. Bono anhela un bulevar. Gallardón, la disminución del tráfico en algunas zonas de Madrid. Y ambos, pendientes de firmar un acuerdo conjunto que dé luz verde a un nuevo barrio que delimitará la ciudad por el suroeste.

A la Operación Campamento, consistente en soterrar el tramo de la A-5 que actualmente discurre muy próxima a las viviendas de Aluche y Batán y por el que cada día circulan más de 130.000 vehículos que hacen su entrada en Madrid, habría que sumarle la demolición de 11 cuarteles repartidos en la zona. De ese modo nacería, en palabras del propio ministro de Defensa, José Bono, “la Castellana del sur", el eje del nuevo barrio que delimitaría la capital por el suroeste y que tendría una extensión similar a la de los distritos de Salamanca y Retiro juntos.Así, en el borrador del proyecto entregado por el Gobierno central se decía que el nuevo bulevar tendría seis carriles por cada sentido separados por una amplia zona verde. Un tramo de cinco kilómetros de largo que haría de techo al túnel por el que discurriría, enterrada, esta autovía de entrada a Madrid. Según sus promotores, esto daría un respiro a los vecinos de dichos barrios que, de hecho, decoran ya sus balcones con pancartas reclamando la realización de las obras. Otros de los beneficiados de este proyecto serían los residentes en la Avenida de Portugal, donde el Ayuntamiento ya soterra un recorrido de 1.600 metros que, previsiblemente, estará concluido la próxima primavera. Con estos trabajos, los técnicos de Urbanismo del consistorio dan por buena la solución de hacer un túnel bajo el futuro barrio de Campamento y otro, de cuatro kilómetros de largo, que lo uniría con la M-30 a la altura del estadio Vicente Calderón. Se trata de una obra necesaria para el comienzo de dicha operación, que se iniciaría en 2007. Además, como ya hemos comentado, habría que demoler 11 cuarteles, maniobra que le supondrá a Defensa un costo de aproximadamente unos 40,6 millones de euros. Después de un año, dos meses y casi 20 millones de euros, el nuevo enlace de la prolongación de la calle O´Donell (M-23) con la M-30 fue inaugurado ayer por el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón. Este punto neurálgico, transitado a diario por unos 350.000 conductores y cerca de 50.000 usuarios del transporte público, permite conectar el barrio de La Elipa con la primera carretera de circunvalación. Sin embargo, la operación sólo estará concluida en abril del próximo año 2006 cuando se inaugure el nuevo túnel de O´Donell.Asimismo, Gallardón tuvo que hacer frente a las críticas por el caos que está suponiendo la remodelación simultánea de toda la capital que, entre otras, ha supuesto la tala de casi 1.500 árboles, según datos de la oposición.

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