La Opep producirá menos petróleo

Hoy se reúnen en El Cairo los dirigentes de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) para diseñar su estrategia de producción para el año próximo. Las noticias son malas: quieren que circule menos petróleo, en concreto, un millón de barriles diarios menos a partir de enero.

Si el ánimo “recortador" que llevan muchos países a la reunión se impone, los conductores tendremos una mala noticia: se frenará el progresivo abaratamiento de los combustibles.

Hoy el cártel ha anunciado que reducirá su nivel actual de producción, el más alto de su historia, hasta un millón de barriles diarios a partir de enero. Ahora mismo, la Opep coloca cada día en el mercado unos 27 millones de barriles “oficiales", que, en realidad, son algo más de 28 millones, porque todos los países superan un poco las cuotas que les marca la organización.

Como en estas últimas semanas el precio del barril ha ido bajando muy rápido después de los picos alcanzados en octubre, los países petroleros están preocupados. Ahora mismo, su bidón medio se vende a 33,78 dólares, muy por debajo de los históricos 46,61 dólares de finales de octubre. Ante esta bajada (acompañada por los descensos vividos en Nueva York y Londres), la Opep reacciona. Los países “duros" del grupo, como Venezuela y Libia, vaticinan un mal año 2005, con un crecimiento de la demanda por debajo del dos por ciento. Ante esta situación, consideran que están vendiendo más petróleo del necesario y que, por tanto, están haciendo que los precios caigan. Por tanto, son partidarios del recorte de la producción, de forma que se frene el descenso.

Algunos de los dignatarios reunidos en Egipto han propuesto recortar las extracciones hasta los 26 millones de barriles diarios, pero finalmente se quedará en 27 millones oficiales. Otros, en cambio, se conforman con “blanquear" la producción actual, es decir, ajustarla a lo marcado por las cuotas oficiales y dejar de producir por encima de esos topes. El recorte, en este caso, sería de 1,7 millones de barriles.

Sólo Arabia Saudí y algunos países más “blandos" se oponen a la rebaja. Alegan que es demasiado pronto y que todavía está muy caliente el mercado. Los saudíes, principales productores del mundo, siempre han seguido una política muy cercana a la estadounidense. Así, como las presiones de Washington hacia la Opep son muy frecuentes, a nadie le extraña que Arabia proponga mantener un status quo que abarata el petróleo y, por tanto, beneficia a las economías occidentales, sobre todo a la estadounidense. Pero todos los analistas dan por hecho que, esta vez, Arabia Saudí no logrará frenar los ánimos de los “halcones". Hay muchos nervios ante la rápida bajada de precios y los productores no quieren ni oír hablar de un barril por debajo de los 30 dólares, con lo que están a favor de, al menos, un ajuste a las cuotas oficiales. Es más: el horizonte deseado son los 40 dólares de media. Esto quiere decir que la Opep apuesta por mantener un petróleo muy caro, muy por encima de la ya obsoleta banda de los 22-30 dólares que se fijaba como ideal hace un par de años.
Si la Opep quiere su crudo a 40 dólares, los otros petróleos principales también serán más caros. Así, el de Texas no debería estar en menos de 46 dólares, mientras que el Brent, referencia para Europa, difícilmente bajaría de los 44 dólares por barril.

El resultado está claro: los conductores pagarán más cara la gasolina. O, al menos, se frenará del todo la incipiente bajada que viven actualmente los precios de los combustibles. La Opep apuesta muy fuerte. Si mantiene unos niveles de precios tan altos, ganará mucho dinero. De hecho, este año se ha embolsado la astronómica cantidad de 271.000 millones de dólares más de lo que había calculado. Sin embargo, puede ser pan para hoy y hambre para mañana. En un escenario de tarifas tan altas, los productores ajenos al cártel tienen su oportunidad. Países como Rusia o México vuelven a ser muy atractivos y se anima la inversión en cuencas petrolíferas que, de momento, son poco rentables. Así, a pesar de ganar dinero, la Opep empezará a perder clientes.