La Opep no quiere producir más

Semana clave para el mercado petrolífero. Después de dos semanas de calma, vuelve la agitación ante la reunión que celebra la Opep el miércoles en Viena. El cártel, muy presionado, se niega a aumentar la producción de petróleo. Aseguran que hay suficiente en circulación.

La Opep no quiere producir más
La Opep no quiere producir más

Los ministros del Petróleo de la Opep no ven con buenos ojos las “sugerencias" que les llegan de las cancillerías occidentales pidiendo más barriles de crudo. Creen que hay más petróleo del necesario en el mercado y que si los precios son altos, no es por su culpa, sino por la especulación. La Agencia Internacional de la Energía publicó la semana pasada un informe en el que avalaba estas ideas de la Opep y recomendaba al grupo no sólo no aumentar sus extracciones, sino valorar una posible contracción.

Las apuestas son de lo más variado. Hay analistas que aseguran que la Opep no moverá ni un dedo y que mantendrá su producción actual, confiando en que un descenso de la demanda en invierno haga bajar poco a poco los precios.
Otros, en cambio, consideran que el cártel aprobará uno de sus aumentos de “blanqueo". Es decir, puede acordar un aumento conjunto de la producción que, en realidad, sólo estará dando carta de naturaleza a lo mucho que ya se está vendiendo por encima de las cuotas asignadas a cada país. En teoría, la Opep produce unos 26 millones de barriles al día, pero se calcula que, en realidad, está vendiendo unos 27,7, o casi 28 millones diarios. Sumando lo que produce Irak, se rozan los 30 millones de bidones al día, una oferta nunca vista desde 1979.Con semejante capacidad de bombeo, la Opep está casi al límite de sus posibilidades o, lo que es lo mismo, al mundo no le queda mucho margen de maniobra. Se calcula que se podrían lanzar al mercado, a lo sumo, dos millones de barriles más cada día. Por encima de ese nivel, no hay respuesta.

Esta clara falta de cintura es lo que más preocupa a los observadores. Al no haber espacio para reaccionar, cualquier tensión genera un nerviosismo que desata la escalada de precios.
La Opep está obligada a demostrar que es capaz de controlar estas situaciones. Para ello, es fundamental que apruebe acciones que dejen claro que todavía tiene fortaleza industrial como para dominar el mercado.

Si la Opep lanza el miércoles un mensaje firme y convincente, los operadores se tranquilizarán y no habrá tensiones. De lo contrario, si exhibe algunas dudas, volverán los nervios y la escalada de precios.
De momento, el mercado cerró la semana pasada con otro descenso en las tarifas. En Nueva York, el barril se vendía a 42,81 dólares, mientras que en Londres el precio se quedó en 40,35 dólares. El precio medio de la Opep ha bajado hasta los 38 dólares.

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