La obra faraónica de la autovía del Noreste

Han tardado más de 12 años en construirla, alguno de sus tramos han costado más de nueve millones de euros por kilómetro (casi 1.500 millones de las entonces vigentes pesetas), pero, por fin, Galicia ya cuenta con su autovía del Noroeste.

El Instituto de Estudios Económicos de Galicia se refería a los logros de esta construcción con un lacónico "supondrá un ahorro de tiempo". Sin duda, la autovía del Noroeste ha conseguido reducir de 50 a 30 minutos el viaje por los escasos 30 kilómetros del puerto de Piedrafita, pero, para ello, Fomento ha tenido que llevar a cabo una obra casi "faraónica".

Ya está acabado el último tramo de la autovía del Noroeste, una carretera que se termina con siete años de retraso. Unirá uno de los lugares peor comunicados de España, Galicia, pero también tierra de "Meigas", como ha podido comprobar Fomento en el duro periplo de su construcción: ha tenido que hacer frente a derrumbamientos, accidentes, conflictos medioambientales y, por supuesto, a una auténtica sangría económica.

La autovía del Noroeste consta de 328 kilómetros - 167 discurren en Galicia y 161, en Castilla y León -; el último tramo finalizado comprende ocho kilómetros entre Villafranca del Bierzo y Pereje (León). Al final, Fomento ha tenido que desembolsar cerca de 1.500 millones de euros, lo que da una media de 4,5 millones por kilómetro (más de 748 mil millones de pesetas). En algunos tramos - como el del paso de Piedrafita - esta suma se ha disparado hasta los 9 millones de euros (casi 1.500 millones de pesetas).

Por eso, el Instituto de Estudios Económicos de Galicia se queja de que la construcción de algunos trayectos haya supuesto una inversión similar a la de toda la autovía de las Rías Bajas.

Eso sí, gracias a esta inyección monetaria, la autovía del Noroeste cuenta con alguna de las obras de ingeniería civil más modernas de toda España, como el citado túnel de Piedrafita.