La Justicia comunitaria da la razón a Santana

Hace casi dos años, la Comisión Europea decidió investigar las ayudas que recibía Santana. El Ejecutivo comunitario se tomó su tiempo para dictaminar finalmente que todo estaba en orden. Tras este laberinto legal, la fábrica de Linares dejó de recibir más de un millón de euros y se vio obligada a someterse a una reestructuración salvaje. Ahora, el máximo tribunal comunitario ha asegurado que dicha investigación estaba fuera de plazo.

La Justicia comunitaria da la razón a Santana
La Justicia comunitaria da la razón a Santana

En el verano de hace dos años, Bruselas empezó a sospechar que tras las inversiones que recibía Santana se podía encontrar la mano del Gobierno andaluz. Así, el día 23 de agosto de 2000 decidió investigar las ayudas que recibía la fábrica de Linares, en Jaén.

Aunque al final dictaminó que todo estaba en orden (no se trataba de ayudas estatales), Santana se vió notablemente perjudicada. Cuando se aprobaron las inversiones - en octubre de 2001-, no sólo se había perdido tiempo: Bruselas decidió sólo conceder 8,68 millones de euros (1.444 millones de pesetas), en lugar de los 10 millones de euros que se reclamaban para realizar nuevos proyectos como el Jimny o el Aníbal (en la imagen), entonces denominado proyecto PS10. Además, la Junta de Andalucía, principal accionista de la fábrica, quedó con los brazos cruzados: ante la imposibilidad de aportar nuevas ayudas públicas, la única salida de Santana era la privatización.

Ahora, el Tribunal de Luxemburgo, el máximo órgano judicial comunitario, ha dictaminado que la investigación de Bruselas estaba fuera de plazo. Según argumentan, al Ejecutivo comunitario se le notificó las ayudas el día 28 de junio de 2000 y tenía que haber decidido la investigación en los quince días laborales siguientes y no el citado 23 de agosto.

En este plazo, Santana, la única compañía con capital netamente español, ha tenido que privatizar casi todas sus actividades y reducir su plantilla de 1.752 a 600 empleados.

Ya no hay excusas
Con esta sentencia, el Tribunal de la UE sienta jurisprudencia sobre los plazos en que se deben notificar las decisiones de la Comisión, pero, además, inyecta una dosis de confianza en el futuro de la factoría. El presidente del Comité de Empresa de Santana, Antonio Mata, el Gobierno central, "ya no tiene ninguna excusa para no apoyar el desarrollo industrial de la compañía".

La decisión del Tribunal de la UE "nos colma de satisfacción, ya que se aleja de una vez por todas las sospechas que se habían abierto desde la Comisión Europea sobre las ayudas públicas concedidas a Santana Motor", ha asegurado Mata.