La industria estadounidense recoge la cosecha de los incentivos

El mes de julio ha sido muy beneficioso para el mercado automovilístico estadounidense. Espoleadas por las estrategias comerciales de financiación sin intereses, las ventas han subido notablemente y se olvida el mal trago de junio. Un avance del 12,9 por ciento es el resultado final y se habla otra vez de récord de ventas.

La industria estadounidense recoge la cosecha de los incentivos
La industria estadounidense recoge la cosecha de los incentivos

La guerra comercial trata claramente mejor a unos que a otros. Y, si no, que se lo digan a General Motors, que saca pecho eufórica con un aumento general de ventas que roza el 24 por ciento. Su división de turismos ha vendido un 11 por ciento más que en julio de 2001, mientras que la de todo terrenos sube un espectacular 36,5 por ciento. "Nuestras ventas fueron terribles", explica con facilidad un entusiasmado Paul Ballew, director de Estudios de Mercado de GM.

Desde que tomó la delantera en el pasado mes de septiembre con su atractivo programa de descuentos y venta sin intereses, General Motors no ha hecho más que mejorar su posición. Ha logrado revertir una histórica pérdida de cuota de mercado que ya duraba décadas y, ahora, vuelve a crecer con fuerza.
En total, tres de cada 10 coches comprados en Estados Unidos durante julio pertenecían a alguna de las siete marcas de General Motors, un dato más que significativo del nuevo poderío que está cobrando la principal marca del mundo.

Sin embargo, para Ballew, el éxito de GM en este mes de julio no se debe a las ofertas y descuentos, sino a la calidad de sus productos. Como ejemplo, explica que Toyota, que apenas participa en la guerra comercial, también crece (un 4,6 por ciento de aumento en julio). Asegura Ballew que la excelencia de vehículos como el Chevrolet TrailBlazer es suficiente para estimular sus ventas. Este modelo se ha vendido un 127 por ciento más.

Pero, según la mayoría de los analistas, está claro que los descuentos, garantías extendidas y financiaciones sin intereses son los culpables de un inesperado aumento en las matriculaciones. De no ser por esta razón, no se explican que este incremento llegue en un momento tan complicado para Estados Unidos, con la economía luchando por salir de la recesión y una oleada de escándalos bursátiles y financieros que ha agrietado la confianza de los consumidores.

Ford, el ejemplo
Sin embargo, si hay un caso que demuestre la eficacia de esta guerra de incentivos es Ford. La firma del óvalo registra un crecimiento de más del 1,5 por ciento, además de los buenos de desarrollos de Jaguar, que sube un 73 por ciento y Land Rover, un 94 por ciento. Sólo Volvo cae un poco, con un retroceso del 13,6 por ciento, debido posiblemente a los rumores que circularon sobre su venta por parte de Ford.
Con esta mejoría, la primera ganancia clara del año, el grupo que dirige William Clay Ford Jr logra mantener su 21 por ciento del mercado estadounidense.
Su oferta de financiación al cero por ciento de interés ha demostrado ser un revulsivo en el caso de modelos como el Ranger, que había sido excluido de estas ventajas desde octubre. Ha bastado que se incluya en ellas por primera vez para que sus ventas se disparen en un 33 por ciento frente a las registradas en 2001.
Los directivos de Ford son más realistas y reconocen abiertamente que su éxito se debe sobre todo a la campaña comercial. "No podíamos quedarnos fuera de la competición de precios", explican.

De las tres grandes marcas estadounidenses, sólo Chrysler refleja un descenso en las ventas. La filial de DaimlerChyrsler pierde un 3,4 por ciento pese a que también tiene financiación a cero por ciento. Sin embargo, empieza a acusar el envejecimiento de su gama, con modelos como el Dodge Ram, que ha caído un 13 por ciento. Otros, como el Cherokee, han experimentado un importante impulso hacia delante.

Los extranjeros, más calmados
Tras unos meses de euforia, las marcas foráneas, principalmente asiáticas y europeas, han pasado un mes de estabilización y asentamiento en el mercado. Pese a todo, la tendencia general es de crecimiento constante. Ya hemos visto el aumento de Toyota, que controla ya más del 10 por ciento del mercado y se aproxima cada vez más a Chrysler.

Otras firmas, como Mitsubishi, han crecido de forma asombrosa. La marca de los diamantes sube sus ventas más del 46 por ciento, mientras que Suzuki gana un 13 por ciento, Honda sube un 11, Mazda un 8 y Hyundai más del 18 por ciento.

Entre las europeas, más tranquilidad. Volkswagen cayó un dos por ciento, pero BMW creció un 15 y Porsche, un 11 por ciento. Las ventas de Mercedes quedan englobadas en las de Chrysler.