La guerra de descuentos, todo un éxito

Dos semanas después de que los tres grandes fabricantes de automóviles norteamericanos (GM, Ford y Chrysler) iniciaran una feroz campaña de ofertas, los resultados saltan a la vista. Sus ventas se han incrementado entre un 10 y un 40 por ciento y ya estudian prolongar durante el mes de agosto su promoción de precios para empleados a todo el público.

Nueva sacudida a la industria norteamericana
Nueva sacudida a la industria norteamericana

Malos tiempos auguraban hace sólo un mes las principales automovilísticas de Estados Unidos para el ejercicio 2005. Sus ventas caían en picado, sus inventarios no dejaban de aumentar y, para colmo, sus principales competidoras, las marcas europeas y asiáticas, seguían ganando cuota de mercado día tras día. Era momento de actuar y General Motors se sacó un as de la manga que pronto imitaron Ford y Chrysler: las campañas públicas de precios con los mismos descuentos que aplican a sus empleados.El éxito ha sido total. Sólo en las dos primeras semanas de julio, las tres grandes de Detroit han experimentado un significativo aumento de ventas, según se desprende de un informe publicado hoy por la consultora J.D. Powers. La firma ha recogido datos de 6.200 concesionarios de todo el país y asegura que en 15 días las matriculaciones de GM han mejorado hasta en un 42 por ciento.Con estas cifras, el primer fabricante de automóviles del mundo consigue aumentar su cuota de mercado en Estados Unidos hasta el 30 por ciento, cuando el año pasado en estas mismas fechas disponía “sólo" de un 25 por ciento. Y no ha sido la única compañía en multiplicar su volumen de negocio.Ford, por ejemplo, muestra un crecimiento de matriculaciones del 27 por ciento, lo que deja su porcentaje de ventas en todo el país en el 19,6 por ciento (15,6 en el mismo período de 2004). La mejora de Chrysler es significativa, aunque algo más leve, y anuncia un aumento de ventas del 11 por ciento y una cuota de mercado total del 12,5 por ciento (11,3 el pasado año).General Motors fue la marca que empezó ya en junio a ofrecer un programa de descuentos que incluía en sus modelos una rebaja de precios de entre el 3 y el 5 por ciento –la misma oferta que disfrutan sus empleados-. A esta campaña se han sumado también otros incentivos ofrecidos por la compañía, como la concesión de ventas a créditos sin intereses.El buen nivel de ventas de GM motivó que Ford y Chrysler decidieran seguir pronto sus pasos y comenzar a aplicar a comienzos de julio el mismo programa de descuentos. Ahora, tres semanas después, las tres grandes compañías norteamericanas meditan prorrogar sus ofertas durante todo el mes de agosto.“Estamos teniendo un grandísimo mes de julio", señala Darryl Hazel, presidente de la división financiera de Ford. “Estas campañas permitirán que todo el mundo entre en el negocio de 2006 mucho antes de lo que en principio presuponíamos".Y es que las ofertas están permitiendo no sólo que se reduzca el inventario de 2005, sino que, incluso, pueda llegar a agotarse antes de que acabe el año, tal y como ya ha subrayado Ford. “Llevo 36 años en este negocio y nunca ha sucedido esto. Será la primera vez", concluye optimista Tawny Arnaud, vicepresidente de ventas de Ford en California.Sin embargo, el estudio de J.D. Powers arroja una noticia bastante menos positiva para las grandes marcas norteamericanas. Los principales fabricantes asiáticos también experimentan un significativo aumento de ventas, a pesar de que se han mantenido al margen de la guerra de incentivos desatada en Detroit. Conclusión: más beneficios para ellas.En concreto, las matriculaciones de Toyota han mejorado en un 17 por ciento durante las dos primeras semanas de julio, mientras que las de Honda han subido en un 16 por ciento. Mejor aún le ha ido el negocio a Nissan, que ha obtenido un nivel de ventas un 22 por ciento superior al mismo período del pasado año.