La fiscalidad por la venta de coches cayó en 2011 un 16,7 %

La recaudación del Estado por la vía impositiva de la venta de coches se elevó el pasado año a 2.489,9 millones de euros, un 16,7 % inferior a los 2.989,5 millones de 2010, según los datos recogidos en la memoria anual de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles (Anfac).

El capítulo forma parte de una recaudación total para el Estado, a través de los impuestos y gravámenes que se aplican en España al automóvil de 24.089,8 millones de euros, un 2,3 % menor respecto a los 24.663,8 millones del ejercicio precedente.

Esta reducción de ingresos por la venta se ha debido a un factor general como la caída de ventas de automóviles en dicho ejercicio que, en el caso de los turismos, que representan tres de cada cuatro unidades vendidas, fue del 17,7 %, y en los comerciales de un 10,1 %.

Asociado a este factor figura el efecto de la crisis económica, que ha llevado a los consumidores a fijar sus adquisiciones en los segmentos de coches pequeños y urbanos, los de precio de venta al público más bajos.

También ha influido que el año 2011 establece los parámetros comparativos sobre un 2010 que, en su primera mitad, se vio beneficiado por los efectos de estímulo a la demanda del Plan 2000E.

La mayor parte de la recaudación por las ventas se ha concentrado en el IVA, que supuso 2.012,3 millones de euros, frente a los 2.336 millones de 2010, un 13,9 % menos.

Los restantes 477,6 millones de euros (con una bajada del 26,8 %) corresponden a tasas especiales.

Fuerte retroceso, del 6,9 %, se ha dado en el Impuesto de Matriculación, que el año pasado aportó a la Hacienda Pública 74,2 millones de euros, por los 89,3 millones de 2010.

La razón de este descenso tiene otro punto de referencia en la crisis; por la mayor concentración de adquisiciones en vehículos pequeños y urbanos, donde se concentran las exenciones de este gravamen, en razón de sus niveles de emisiones de CO2 por debajo de los 120 g/km.

La mayor recaudación por volumen, el 76,1 % del total, se dio por el consumo de carburante, vía por la que el Estado consiguió 18.324,8 millones de euros, un 0,3 % menos que los 18,383,2 millones del un año antes.

Esta aportación se desglosa en los 11.841 millones de euros de los impuestos especial que gravan a los hidrocarburos (un 5,4 % menos) y los 6.483,7 millones por IVA (un 10,4 % más).

Por el impuesto de circulación que tramitan las haciendas locales se recaudó 2.807,3 millones de euros que, comparados con los 2.798,8 millones de 2010, significan un avance del 0,3 %.

El resto de impuestos se clasifican en la transferencia de coches usados, con 222,7 millones (un 0,9 % menos); el trámite de los permisos de circulación, con 65,1 millones (un 7,9 % menos); y las tasas de cambio de titularidad, con 105,9 millones (con una bajada del 1,5 %).