La DGT se pone firme

Automovilistas Europeos Asociados (AEA) asegura que el número de retiradas de carné se ha disparado. El año pasado, Tráfico anuló la licencia de conducir a 112.196 personas, un 27 por ciento más que el año anterior. ¿Qué ocurre?

El divorcio tecnológico de la Guardia Civil
El divorcio tecnológico de la Guardia Civil

Se cierra el balance del año 2003 con una auténtica lluvia de retiradas de carné: concretamente, 112.196. Significa un incremento del 27 por ciento respecto al año anterior. ¿Qué ha cambiado? AEA asegura que este aumento se debe a la entrada en vigor de las nuevas sanciones de Tráfico. Desde enero de 2002 están catalagodas como “muy graves" faltas que antes no tenían esa consideración. Destacan los excesos de velocidad en más de un 50 por ciento del límite de velocidad permitido: antes era el juez quien decidía la retirada del carné, pero ahora ésta es automática e inexorable (se castiga con tres meses sin licencia). Sanciones más duras y más radares en carretera. El resultado de la ecuación es claro. Sin embargo, AEA ha advertido que, si bien han aumentado el número de retiradas de carné, el mayor porcentaje de ellas (84 por ciento) fue por un tiempo no superior a un mes. Curiosamente, las faltas que se castigan con una retirada de dos o tres meses se han reducido (suponen el 16 por ciento del total de las retiradas de carné frente al 55 por ciento del año anterior). Los datos que presenta el Servei de Trànsit, el homólogo de la DGT en Cataluña, son muy distintos. Durante el verano, se ha presenciado en esta comunidad una reducción más que significativa de las multas por exceso de velocidad (desde el 1 de julio hasta el 15 de agosto han descendido en casi un 23 por ciento), aunque los controles han aumentado en un 17,3 por ciento.
¿Son más repetuosos con los límites los catalanes? Para la consellera de Interior, Montserrat Tura, los datos suponen “una brizna de esperanza". Sin embargo, este informe puede tener otra interpretación. Es cierto que se han reducido las sanciones por exceso de velocidad, pero sólo entre los que rebasaban los límites en menos de 20 km/h. Las infracciones más graves –aquellos “cazados" a más de 60 km/h sobre el límite permitido- ha aumentado: los conductores bala son reincidentes. AEA ha observado que las retiradas de carné ordenadas por los jueces no han sufrido apenas variación. En los tribunales se decide, sobre todo, las retiradas por conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas: suponen el 84 por ciento de las anulaciones de licencias que ordenan los jueces. Estos delitos se castigan con entre 1 y 3 años sin carné. No es fácil provar los efectos del alcohol en la conducción. Aunque existen unos límites muy claros, al final es el juez quien debe decidir si el inculpado estaba ebrio y, por tanto, puede culpársele de “conducción temeraria".En una ocasión, el Tribunal Supremo dictaminó que, si la tasa de impregnación alcohólica no supera el cuádruple del límite máximo establecido en la norma reglamentaria, existe “la duda razonable" de que afecte a la conducción.Según los últimos datos del Instituto de Toxicología, el 30,9 por ciento de los conductores que murieron en 2003 en accidentes de tráfico habían consumido alcohol. También hay datos de este mismo verano: en Cataluña los casos positivos de alconolemia han aumentado un 12,1 por ciento respecto a los meses estivales del año anterior. La consellera de Interior, Montserrat Tura, afirma que, “de cada cien coches que pasan, cinco conductores no están en condiciones de conducir y son un riesgo". ¿Existe demasiada tolerancia? Para Tura, los jueces imponen a menudo penas leves a los conductores temerarios. Según advierte, esta situación se debe a la ambigüedad del Código Penal. Desde AEA se asegura que es necesario “replantear las campañas de concienciación sobre las consecuencias de conducir ebrio o drogado y así lograr una mayor eficacia en la reducción de accidentes". Este celo sancionador muchas veces cae en un pozo sin fondo. Según datos del Servei Catalá de Tránsit, el año pasado descubrieron a 38.380 personas que conducían sin carné. En lo que va de año ya han tramitado 15.880 denuncias por este sentido. Un gran porcentaje de los conductores que circulan sin carné son personas a las que se ha retirado la licencia. Por eso, la consellera de Interior, Montserrat Tura, ha reclamado que conducir sin carné sea considerado delito.“Los Mossos ahora sólo pueden imponer una sanción administrativa, lo que no es lógico si se le ha retirado el carné a esa persona por conducción temeraria o, en adelante, porque se le acaben los puntos. Conducir sin carné debería ser delito", ha asegurado Tura. Conducir sin carné se castiga con una multa que puede variar entre 94 y 1.503 euros, además de con la imposibilidad de obtener el permiso durante un año. Desde hace varios años, las autoescuelas piden que se considere un delito la circulación sin carné. En realidad, conducir sin permiso o licencia era considerado delito hasta 1983, cuando se despenalizó. Según datos de la Confederación Nacional de Autoescuelas, en los cinco años que siguieron a esta polémica medida, los accidentes provocados por conductores sin carné se multiplicaron por 11. Según estimaciones de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), hasta el año pasado cada día circulaban por las carreteras españolas cerca de 100.000 personas sin autorización. La mayoría de ellos (un 35 por ciento) nunca había conseguido el carné, otros (un 25 por ciento) lo habían perdido tras cometer alguna infracción y el resto eran inmigrantes con un carné no homologado para circular en nuestro país.

Con 2004, han llegado los nuevos reglamentos de conductores, circulación, vehículos e, incluso, un Plan Especial de Seguridad Vial. Los textos encierran normas y sanciones recién estrenadas que es necesario conocer para evitar situaciones de peligro. Echa un vistazo, te las resumimos.
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