La demanda de coches japoneses aumenta en EE.UU.

Las firmas automovilísticas japonesas aumentarán su producción en Estados Unidos, a tenor de los buenos resultados en los niveles de venta de los últimos años. Ante esta situación, los expertos en el mercado de vehículos prevén que surjan nuevas disputas comerciales entre el país asiático y el norteamericano, como ya ocurriera en 1995.

La demanda de automóviles japoneses ha aumentado notablemente en Estados Unidos, lo que constituye una tabla de salvación del sector nipón en medio de la fuerte crisis económica. Las cifras demuestran cómo en 2001 Japón acaparó un 26,6 por ciento del mercado americano, gracias, sobre todo, al aumento de ventas de monovolúmenes y todoterrenos.

Ante esta situación comercial, cuatro fabricantes asiáticos han anunciado ya que reorganizarán sus operaciones y aumentarán sustancialmente la producción en Estados Unidos para satisfacer la fuerte demanda.

Toyota, el primer fabricante automovilístico, tiene previsto incrementar de 1,09 millones a 1,45 millones las unidades de producción en Norteamérica, mientras que Nissan doblará casi a 400.000 automóviles la fabricación de su nueva factoría de Missisippi.

Honda también aumentará su producción de 1,2 a 1,4 millones de unidades a comienzos del 2005 e invertirá 425 millones de dólares en una nueva línea de fabricación en Alabama.

Por su parte, Mitsubishi Motors, al tener una menor demanda en el mercado, se dedicará a consolidar sus empresas en Estados Unidos, Canadá, México y Puerto Rico, durante el próximo año. A pesar de todo, la compañía prevé crear una nueva sede en California aprovechando la actual coyuntura.

Sin embargo, esta situación puede provocar, según los expertos, el renacimiento de la vieja disputa comercial entre Japón y Estados Unidos, centrada en el sector automovilístico. Ya en 1995, cuando el superávit comercial japonés lo formaban casi la mitad de exportaciones de vehículos, Estados Unidos exigió al país asiático la compra de más coches y componentes fabricados en Norteamérica, además de facilitar la apertura de su mercado.

Pero otros muchos especialistas en el sector consideran que, ante las escasas exportaciones automovilísticas de Estados Unidos en lo que va de año, una disputa entre ambas naciones malograría alianzas entre fabricantes, como el desarrollo conjunto de motores entre Toyota y General Motors.