La crisis conduce a un salón del automóvil con menos marcas

La persistente crisis económica marcará el Salón Internacional del Automóvil de Barcelona que se abrirá al público del 14 al 22 de mayo con la presencia de 35 marcas, un número muy alejado del medio centenar de la anterior edición, y con el propósito de reactivar las ventas de coches al máximo posible.

En un contexto difícil por la debilidad de la demanda del mercado automovilístico, este certamen, con 92 años de historia, busca 'dinamizar las ventas' y consolidar Barcelona como uno de los principales escaparates del mundo de la automoción, tal y como ha señalado hoy el presidente del salón, Enrique Lacalle, en la presentación del evento.

El salón reunirá 35 marcas pertenecientes a las dos asociaciones de fabricantes e importadores, ANFAC y ANIACAM, y servirá para presentar una novedad mundial -el Hyundai i40 sedán-, tres europeas -el Audi Q3 que se construirá en la planta de Seat en Barcelona, el Volswagen Beetle y el Hyundai Elantra-, y 25 españolas.

Pese a la caída del número de marcas, Lacalle se ha mostrado satisfecho por la oferta de esta edición, teniendo en cuenta las dificultades que ha atravesado el salón después de que los fabricantes amenazaran con un boicot en protesta por un cambio legislativo sobre distribución que más adelante fue corregido.

Para Lacalle, la actual edición del Salón, que ocupará 250.000 metros cuadrados brutos, debería compararse no tanto con la exitosa de 2009 sino con la de 2007, cuando se exhibieron unas 43 marcas.

El terremoto que asoló Japón el pasado mes de marzo ha provocado además que no puedan estar presentes en el certamen de este año cinco marcas niponas (Honda, Mitsubishi, Suzuki y Subaru, y otra especializada en coches de lujo).

Estas bajas y la debilidad del mercado doméstico no impedirán, sin embargo, que el Salón pueda contar con la visita del alrededor del millón de personas registradas en otras ediciones, según la opinión de Lacalle, que cree que 'quizás algunos vengan sin mucha idea de comprar, pero después se animarán y acabarán haciéndolo'.

En 2009, las marcas presentes salieron del salón con entre 60.000 y 70.000 solicitudes de presupuestos para la compra de un vehículo.

Además de la presentación de nuevos modelos, el Salón del Automóvil de Barcelona confía en atraer visitantes aprovechando la celebración en esos mismos días del Gran Premio de España de Fórmula 1, que tendrá lugar en el circuito de Montmeló.

Las personas que compren una entrada para asistir al Gran Premio de Fórmula 1 podrán recorrer también por el mismo precio los pabellones del salón del automóvil, y los visitantes de este certamen disfrutarán de descuentos para Montmeló.

Además, los que compren un vehículo en el salón tendrán la opción de estrenarlo más adelante en el circuito de Montmeló.

Entre las novedades, el coche eléctrico tendrá un papel protagonista en el salón, que contará por primera vez con un pabellón destinado a los vehículos de propulsión eléctrica e híbridos.

El certamen acogerá además empresas dedicadas a la infraestructura de recarga eléctrica, recambios, componentes y accesorios.

La oferta comercial se complementará con un programa de actividades que incluirá demostraciones de frenado automático en la ciudad, los tradiciones boxes donde probar los vehículos de las marcas, pistas de conducción 4X4 y una concentración de vehículos superdeportivos, entre otras.

El salón se abrirá al público general el 14 de mayo, y los dos días previos (12 y 13) estarán reservados para prensa y profesionales.