La Comisión Europea investigará una posible subvención ilegal a Ford

La Unión Europea va a investigar una ayuda que el Gobierno británico ha ofrecido a una planta de motores de Ford situada en Gales.

La Comisión Europea ha abierto una investigación por una ayuda que el Gobierno británico tiene previsto dar a la planta galesa de Ford en Bridgend. Dicha ayuda podría considerarse ilegal, todo depende de la clasificación de ese gasto dentro del ordenamiento británico: ¿ayuda gubernamental?, ¿subvención al desarrollo?, ¿préstamo?

El Ejecutivo británico ha previsto dar a esta factoría de motores una subvención valorada en 17,4 millones de euros (2.895 millones de pesetas), aunque esta planta es una de las más productivas de la firma del óvalo. En 2000, según los datos facilitados por la Comisión Europea, Bridgend fabricó 700.000 propulsores. En Europa, ese mismo año se ensamblaron 4 millones de unidades de las marcas del grupo de Ford.

Con la ayuda de Gran Bretaña, el fabricante estadounidense quiere aumentar su capacidad productiva, hasta alcanzar, en los próximos cuatro años, los 1.075.000 motores al año. Si no recibe esta dotación económica, Ford puede plantearse alejar la producción de las islas y trasladarla a Cheveland (Estados Unidos), donde los costes de producción son un poco más bajos.

Los propulsores V6 y V8 que se fabrican en esta planta se destinan a modelos de las marcas Ford y Jaguar.