La aplicación en Madrid del impuesto sobre carburantes desata la polémica

La semana pasada Autopista Online anunció que en la Comunidad de Madrid se comenzará a aplicar el tramo del impuesto autonómico que gravará lo carburantes en septiembre. La recaudación irá destinada a la mejora de la sanidad y desde la consejería de Hacienda se afirma que los consumidores no notarán el incremento de los precios. Sin embargo, no todo parece ser tan "bonito".

Este viernes, se hizo pública la decisión del Gobierno de Ruiz-Gallardón de gravar los carburantes con un nuevo impuesto, cuya recaudación será para poner en marcha el Plan de Calidad de la Sanidad. Este gravamen autonómico no es más que una posibilidad que ofrece la Ley 24/2001 de Medidas Fiscales, Administraciones y del Orden Social que entró en vigor en enero de 2002.

Desde el día 1 de este año, el Gobierno central ya aplica el tramo que le corresponde y, aunque en muchas autonomías se está de acuerdo con la posibilidad de cobrar este impuesto, en la Comunidad de Madrid y en Vizcaya ya se ha dado el primer paso: aprobar esta vía de financiación de sanidad y medidas de protección del Medio Ambiente.

Madrid ha sido la primera, con el total convencimiento de que el gravamen no repercutirá en el precio final, y en Vizcaya ya se ha aprobado en el pleno de las Juntas General el proyecto de norma que permitirá aplicar el citado impuesto.

Tras el pistoletazo de salida, se espera que poco a poco otras regiones decidan "subirse al carro" y aplicar el gravamen. Sin embargo, también es posible que tras ver el revuelo que se ha producido en Madrid, otros Gobiernos autonómicos se lo pienses.

El "revuelo" mencionado viene, sobre todo, por parte de las petroleras, gasolineras, transportistas, taxistas, consumidores y partidos de la oposición.

La Asociación Española de Operadores (AOP) ha respondido que el nuevo impuesto no puede ser asumido por las petroleras a cargo de sus beneficios, por lo que la subida "tendrá que ser íntegramente soportada por los consumidores de carburantes".

Los gasolineros, por su parte, han comentado que esta medida les perjudicará, ya que muchos transportistas irán a repostar a comunidades limítrofes, perjudicando a las estaciones de, por ejemplo, Madrid.