Jeep Grand Cherokee

La tercera generación del modelo mantiene la filosofía original del producto como auténtico todo terreno de lujo, pero mejora notablemente el refinamiento y la comodidad de utilización tanto en campo como en carretera.

Jeep Grand Cherokee
Jeep Grand Cherokee

Según afirma Jeep, el sistema de diferenciales electrónicos de deslizamiento limitado es mucho más rápido que el anterior Vari-Lok y permite un mejor comportamiento dinámico en condiciones de baja adherencia.También hay otros apartados que han mejorado en el nuevo Grand Cherokee, como la suspensión delantera, ahora independiente y con mayor recorrido (más de un 10 por ciento respecto al anterior). La trasera es independiente con cinco brazos y barra estabilizadora. La dirección, ahora de cremallera (antes por recirculación de bolas), es más precisa y permite menor diámetro de giro (11,2 metros), lo que facilita las maniobras y la conducción por terrenos complicados.La seguridad ha sido revisada y, aparte de airbags frontales multietapa y de cortina para plazas delanteras y traseras, dispone de sistema de monitorización de presión de los neumáticos, ABS, programa de control de estabilidad ESP (con desconexión automática al engranar la reductora), inmovilizador antirrobo, asientos eléctricos o aire acondicionado en las versiones de acabado Laredo. En el lujoso Limited, además, se incluye climatizador bizona, retrovisores exteriores plegables eléctricamente, pedales ajustables desde la consola central, con mando eléctrico; sistema de memoria en ajuste de pedales, asiento y espejos retrovisores, tapicería de cuero, retrovisor interior antideslumbramiento, sensor de lluvia, asientos calefactables, sistema de asistencia al aparcamiento o sistema de alta fidelidad Boston Acoustics con seis altavoces y amplificador de alta potencia.Entre las opciones que ofrece la marca se encuentran únicamente la pintura metalizada y el navegador. Los cristales ahumados son parte del equipo de serie en 5.7 HEMI y 3.0 CRD y el techo es también de serie en el 5.7 HEMI. Existen otras opciones disponibles, como el sistema manos libres de telefonía o el DVD para las plazas posteriores, que son opciones de concesionario.Durante la toma de contacto del modelo tuvimos la oportunidad de conducir la versión 3.0 CRD por autopista y campo. Ofrece una calidad de rodadura similar a la de una berlina de categoría, con casi total ausencia de ruido y vibraciones (sólo se aprecia un mayor nivel de ruido aerodinámico cuando se alcanzan velocidades elevadas). Destaca especialmente el buen comportamiento dinámico en carretera, muy favorecido por el trabajo de las suspensiones, que absorben con eficacia las imperfecciones del terreno, y también por la precisión de la dirección, que facilita la inscripción del modelo en las curvas.En campo, mejor si cabe, aunque las dimensiones y peso del modelo americano no facilitan las circulación por terrenos muy complicados. No obstante, se desenvuelve con agilidad, ofreciendo comodidad para el conductor y los pasajeros, pues las suspensiones no castigan a los ocupantes.Una gran ventaja del motor Diesel para la circulación por campo es su asociación a la transmisión automática y su enorme entrega de par, lo que permite afrontar obstáculos en marchas largas para mejorar la adherencia. Si se necesita más energía, siempre queda una importante reserva, pues 500 Nm dan mucho de sí.La estrella mecánica es la incorporación del nuevo motor Mercedes Diesel V6 3.0 de 218 CV de potencia, que sustituye al anterior 2.7 CRD de cinco cilindros en línea, al que supera con un 33 por ciento más de potencia y un 28 por ciento más de par motor. Dispone de sistema de culata de cuatro válvulas por cilindro, turbo de geometría variable, sistema de inyección common rail de segunda generación a una presión de 1.600 bares y sistema de gestión electrónica avanzada, además de otras mejoras mecánicas, como eje de equilibrado contrarrotante, bujía incandescente de precalentamiento (permite arranque instantáneo), acelerador electrónico, etc.Gracias a esta tecnología, el V6 anuncia una potencia máxima de 218 CV a sólo 3.800 rpm y un par máximo descomunal, de 52 mkg constante entre 1.600 y 2.800 rpm.Los consumos que homologa esta versión son muy interesantes, realmente competitivos para un modelo de estas caractrerísticas y peso. Así, promete un consumo de 13,1 litros/100 km en ciclo urbano, 8,6 litros/100 km en extraurbano y 10,2 litros a los 100 km en ciclo mixto. Las prestaciones con la mecánica Diesel son muy destacables, con una velocidad máxima de 200 CV y una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos.La gama de mecánicas es bastante amplia, con dos variantes adicionales de gasolina V8. El primero de ellos es un 4.7 V8 Power Tech, ya conocido en la anterior generación del modelo, que anuncia una potencia máxima de 226 CV y un par máximo de 41 mkg a 3.600 rpm.En este caso, los consumos sí se ven claramente penalizados con la mecánica de ocho cilindros intermedia, que supera los 19,7 litros a los 100 km en uso urbano, los 12 litros a los 100 km en extraurbano y 14,9 litros/100 km en uso mixto. Sin embargo, las prestaciones anunciadas no son muy superiores respecto al enérgico Diesel, pues acelera de 0 a 100 km/h en nueve décimas menos y logra la misma velocidad punta que el CRD.La versión tope de gama está constituida por el 5.7 HEMI V8 (el mismo que emplea el Chrysler 300C), disponible por primera vez en un modelo de la marca Jeep y dotado de sistema de cilindrada múltiple (MDS), que permite la desconexión de cuatro cilindros para rebajar el nivel de emisiones contaminantes. Según anuncia la marca, este sistema permite ahorrar hasta un 20 por ciento de combustible y la conexión o desconexión de los cilindros se realiza en 40 milésimas de segundo, sin necesidad de intervención alguna por parte del conductor, y de forma imperceptible para éste.Este colosal motor anuncia una potencia máxima de 326 CV a 5.200 rpm y una cifra de par de 50 mkg a 4.000 rpm (inferior al del 3.0 Diesel y a un régimen de giro superior). Claro está que los consumos homologados ya son un poco alarmantes y los reales pueden provocar algún infarto, pues los datos que anuncia el fabricante son de 21,3 litros/100 km, 12 litros en extraurbano y 15 litros a los 100 km en uso mixto.En este caso, las prestaciones sí son destacables, pues este “monstruo mecánico" consigue acelerar de 0 a 100 en sólo 7,1 segundos, aunque su velocidad máxima es de sólo 208 km/h (8 km/h más que las otras versiones disponibles).Todas las mecánicas se encuentran asociadas a cajas de cambio automáticas de cinco velocidades con posibilidad de manejo secuencial, si bien la caja utilizada en la versión Diesel es de origen Mercedes. Para el uso en modo automático sólo es necesario poner la palanca en el modo D, mientras que, si se quiere utilizar de forma manual, basta desplazar la palanca hacia el conductor para reducir o hacia el acompañante para subir marchas.Otra de las novedades que presenta esta generación es la incorporación de un sistema de tracción Quadra Drive II electrónica (la anterior era mecánica, con ejes Vari-Lok), que incluye diferencial central con embrague controlado electrónicamente y reductora de accionamiento eléctrico mediante un tirador situado en la consola central, junto al túnel de transmisión.Según afirma Jeep, el sistema de diferenciales electrónicos de deslizamiento limitado es mucho más rápido que el anterior Vari-Lok y permite un mejor comportamiento dinámico en condiciones de baja adherencia.También hay otros apartados que han mejorado en el nuevo Grand Cherokee, como la suspensión delantera, ahora independiente y con mayor recorrido (más de un 10 por ciento respecto al anterior). La trasera es independiente con cinco brazos y barra estabilizadora. La dirección, ahora de cremallera (antes por recirculación de bolas), es más precisa y permite menor diámetro de giro (11,2 metros), lo que facilita las maniobras y la conducción por terrenos complicados.La seguridad ha sido revisada y, aparte de airbags frontales multietapa y de cortina para plazas delanteras y traseras, dispone de sistema de monitorización de presión de los neumáticos, ABS, programa de control de estabilidad ESP (con desconexión automática al engranar la reductora), inmovilizador antirrobo, asientos eléctricos o aire acondicionado en las versiones de acabado Laredo. En el lujoso Limited, además, se incluye climatizador bizona, retrovisores exteriores plegables eléctricamente, pedales ajustables desde la consola central, con mando eléctrico; sistema de memoria en ajuste de pedales, asiento y espejos retrovisores, tapicería de cuero, retrovisor interior antideslumbramiento, sensor de lluvia, asientos calefactables, sistema de asistencia al aparcamiento o sistema de alta fidelidad Boston Acoustics con seis altavoces y amplificador de alta potencia.Entre las opciones que ofrece la marca se encuentran únicamente la pintura metalizada y el navegador. Los cristales ahumados son parte del equipo de serie en 5.7 HEMI y 3.0 CRD y el techo es también de serie en el 5.7 HEMI. Existen otras opciones disponibles, como el sistema manos libres de telefonía o el DVD para las plazas posteriores, que son opciones de concesionario.Durante la toma de contacto del modelo tuvimos la oportunidad de conducir la versión 3.0 CRD por autopista y campo. Ofrece una calidad de rodadura similar a la de una berlina de categoría, con casi total ausencia de ruido y vibraciones (sólo se aprecia un mayor nivel de ruido aerodinámico cuando se alcanzan velocidades elevadas). Destaca especialmente el buen comportamiento dinámico en carretera, muy favorecido por el trabajo de las suspensiones, que absorben con eficacia las imperfecciones del terreno, y también por la precisión de la dirección, que facilita la inscripción del modelo en las curvas.En campo, mejor si cabe, aunque las dimensiones y peso del modelo americano no facilitan las circulación por terrenos muy complicados. No obstante, se desenvuelve con agilidad, ofreciendo comodidad para el conductor y los pasajeros, pues las suspensiones no castigan a los ocupantes.Una gran ventaja del motor Diesel para la circulación por campo es su asociación a la transmisión automática y su enorme entrega de par, lo que permite afrontar obstáculos en marchas largas para mejorar la adherencia. Si se necesita más energía, siempre queda una importante reserva, pues 500 Nm dan mucho de sí.La estrella mecánica es la incorporación del nuevo motor Mercedes Diesel V6 3.0 de 218 CV de potencia, que sustituye al anterior 2.7 CRD de cinco cilindros en línea, al que supera con un 33 por ciento más de potencia y un 28 por ciento más de par motor. Dispone de sistema de culata de cuatro válvulas por cilindro, turbo de geometría variable, sistema de inyección common rail de segunda generación a una presión de 1.600 bares y sistema de gestión electrónica avanzada, además de otras mejoras mecánicas, como eje de equilibrado contrarrotante, bujía incandescente de precalentamiento (permite arranque instantáneo), acelerador electrónico, etc.Gracias a esta tecnología, el V6 anuncia una potencia máxima de 218 CV a sólo 3.800 rpm y un par máximo descomunal, de 52 mkg constante entre 1.600 y 2.800 rpm.Los consumos que homologa esta versión son muy interesantes, realmente competitivos para un modelo de estas caractrerísticas y peso. Así, promete un consumo de 13,1 litros/100 km en ciclo urbano, 8,6 litros/100 km en extraurbano y 10,2 litros a los 100 km en ciclo mixto. Las prestaciones con la mecánica Diesel son muy destacables, con una velocidad máxima de 200 CV y una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos.La gama de mecánicas es bastante amplia, con dos variantes adicionales de gasolina V8. El primero de ellos es un 4.7 V8 Power Tech, ya conocido en la anterior generación del modelo, que anuncia una potencia máxima de 226 CV y un par máximo de 41 mkg a 3.600 rpm.En este caso, los consumos sí se ven claramente penalizados con la mecánica de ocho cilindros intermedia, que supera los 19,7 litros a los 100 km en uso urbano, los 12 litros a los 100 km en extraurbano y 14,9 litros/100 km en uso mixto. Sin embargo, las prestaciones anunciadas no son muy superiores respecto al enérgico Diesel, pues acelera de 0 a 100 km/h en nueve décimas menos y logra la misma velocidad punta que el CRD.La versión tope de gama está constituida por el 5.7 HEMI V8 (el mismo que emplea el Chrysler 300C), disponible por primera vez en un modelo de la marca Jeep y dotado de sistema de cilindrada múltiple (MDS), que permite la desconexión de cuatro cilindros para rebajar el nivel de emisiones contaminantes. Según anuncia la marca, este sistema permite ahorrar hasta un 20 por ciento de combustible y la conexión o desconexión de los cilindros se realiza en 40 milésimas de segundo, sin necesidad de intervención alguna por parte del conductor, y de forma imperceptible para éste.Este colosal motor anuncia una potencia máxima de 326 CV a 5.200 rpm y una cifra de par de 50 mkg a 4.000 rpm (inferior al del 3.0 Diesel y a un régimen de giro superior). Claro está que los consumos homologados ya son un poco alarmantes y los reales pueden provocar algún infarto, pues los datos que anuncia el fabricante son de 21,3 litros/100 km, 12 litros en extraurbano y 15 litros a los 100 km en uso mixto.En este caso, las prestaciones sí son destacables, pues este “monstruo mecánico" consigue acelerar de 0 a 100 en sólo 7,1 segundos, aunque su velocidad máxima es de sólo 208 km/h (8 km/h más que las otras versiones disponibles).Todas las mecánicas se encuentran asociadas a cajas de cambio automáticas de cinco velocidades con posibilidad de manejo secuencial, si bien la caja utilizada en la versión Diesel es de origen Mercedes. Para el uso en modo automático sólo es necesario poner la palanca en el modo D, mientras que, si se quiere utilizar de forma manual, basta desplazar la palanca hacia el conductor para reducir o hacia el acompañante para subir marchas.Otra de las novedades que presenta esta generación es la incorporación de un sistema de tracción Quadra Drive II electrónica (la anterior era mecánica, con ejes Vari-Lok), que incluye diferencial central con embrague controlado electrónicamente y reductora de accionamiento eléctrico mediante un tirador situado en la consola central, junto al túnel de transmisión.Según afirma Jeep, el sistema de diferenciales electrónicos de deslizamiento limitado es mucho más rápido que el anterior Vari-Lok y permite un mejor comportamiento dinámico en condiciones de baja adherencia.También hay otros apartados que han mejorado en el nuevo Grand Cherokee, como la suspensión delantera, ahora independiente y con mayor recorrido (más de un 10 por ciento respecto al anterior). La trasera es independiente con cinco brazos y barra estabilizadora. La dirección, ahora de cremallera (antes por recirculación de bolas), es más precisa y permite menor diámetro de giro (11,2 metros), lo que facilita las maniobras y la conducción por terrenos complicados.La seguridad ha sido revisada y, aparte de airbags frontales multietapa y de cortina para plazas delanteras y traseras, dispone de sistema de monitorización de presión de los neumáticos, ABS, programa de control de estabilidad ESP (con desconexión automática al engranar la reductora), inmovilizador antirrobo, asientos eléctricos o aire acondicionado en las versiones de acabado Laredo. En el lujoso Limited, además, se incluye climatizador bizona, retrovisores exteriores plegables eléctricamente, pedales ajustables desde la consola central, con mando eléctrico; sistema de memoria en ajuste de pedales, asiento y espejos retrovisores, tapicería de cuero, retrovisor interior antideslumbramiento, sensor de lluvia, asientos calefactables, sistema de asistencia al aparcamiento o sistema de alta fidelidad Boston Acoustics con seis altavoces y amplificador de alta potencia.Entre las opciones que ofrece la marca se encuentran únicamente la pintura metalizada y el navegador. Los cristales ahumados son parte del equipo de serie en 5.7 HEMI y 3.0 CRD y el techo es también de serie en el 5.7 HEMI. Existen otras opciones disponibles, como el sistema manos libres de telefonía o el DVD para las plazas posteriores, que son opciones de concesionario.Durante la toma de contacto del modelo tuvimos la oportunidad de conducir la versión 3.0 CRD por autopista y campo. Ofrece una calidad de rodadura similar a la de una berlina de categoría, con casi total ausencia de ruido y vibraciones (sólo se aprecia un mayor nivel de ruido aerodinámico cuando se alcanzan velocidades elevadas). Destaca especialmente el buen comportamiento dinámico en carretera, muy favorecido por el trabajo de las suspensiones, que absorben con eficacia las imperfecciones del terreno, y también por la precisión de la dirección, que facilita la inscripción del modelo en las curvas.En campo, mejor si cabe, aunque las dimensiones y peso del modelo americano no facilitan las circulación por terrenos muy complicados. No obstante, se desenvuelve con agilidad, ofreciendo comodidad para el conductor y los pasajeros, pues las suspensiones no castigan a los ocupantes.Una gran ventaja del motor Diesel para la circulación por campo es su asociación a la transmisión automática y su enorme entrega de par, lo que permite afrontar obstáculos en marchas largas para mejorar la adherencia. Si se necesita más energía, siempre queda una importante reserva, pues 500 Nm dan mucho de sí.La estrella mecánica es la incorporación del nuevo motor Mercedes Diesel V6 3.0 de 218 CV de potencia, que sustituye al anterior 2.7 CRD de cinco cilindros en línea, al que supera con un 33 por ciento más de potencia y un 28 por ciento más de par motor. Dispone de sistema de culata de cuatro válvulas por cilindro, turbo de geometría variable, sistema de inyección common rail de segunda generación a una presión de 1.600 bares y sistema de gestión electrónica avanzada, además de otras mejoras mecánicas, como eje de equilibrado contrarrotante, bujía incandescente de precalentamiento (permite arranque instantáneo), acelerador electrónico, etc.Gracias a esta tecnología, el V6 anuncia una potencia máxima de 218 CV a sólo 3.800 rpm y un par máximo descomunal, de 52 mkg constante entre 1.600 y 2.800 rpm.Los consumos que homologa esta versión son muy interesantes, realmente competitivos para un modelo de estas caractrerísticas y peso. Así, promete un consumo de 13,1 litros/100 km en ciclo urbano, 8,6 litros/100 km en extraurbano y 10,2 litros a los 100 km en ciclo mixto. Las prestaciones con la mecánica Diesel son muy destacables, con una velocidad máxima de 200 CV y una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos.La gama de mecánicas es bastante amplia, con dos variantes adicionales de gasolina V8. El primero de ellos es un 4.7 V8 Power Tech, ya conocido en la anterior generación del modelo, que anuncia una potencia máxima de 226 CV y un par máximo de 41 mkg a 3.600 rpm.En este caso, los consumos sí se ven claramente penalizados con la mecánica de ocho cilindros intermedia, que supera los 19,7 litros a los 100 km en uso urbano, los 12 litros a los 100 km en extraurbano y 14,9 litros/100 km en uso mixto. Sin embargo, las prestaciones anunciadas no son muy superiores respecto al enérgico Diesel, pues acelera de 0 a 100 km/h en nueve décimas menos y logra la misma velocidad punta que el CRD.La versión tope de gama está constituida por el 5.7 HEMI V8 (el mismo que emplea el Chrysler 300C), disponible por primera vez en un modelo de la marca Jeep y dotado de sistema de cilindrada múltiple (MDS), que permite la desconexión de cuatro cilindros para rebajar el nivel de emisiones contaminantes. Según anuncia la marca, este sistema permite ahorrar hasta un 20 por ciento de combustible y la conexión o desconexión de los cilindros se realiza en 40 milésimas de segundo, sin necesidad de intervención alguna por parte del conductor, y de forma imperceptible para éste.Este colosal motor anuncia una potencia máxima de 326 CV a 5.200 rpm y una cifra de par de 50 mkg a 4.000 rpm (inferior al del 3.0 Diesel y a un régimen de giro superior). Claro está que los consumos homologados ya son un poco alarmantes y los reales pueden provocar algún infarto, pues los datos que anuncia el fabricante son de 21,3 litros/100 km, 12 litros en extraurbano y 15 litros a los 100 km en uso mixto.En este caso, las prestaciones sí son destacables, pues este “monstruo mecánico" consigue acelerar de 0 a 100 en sólo 7,1 segundos, aunque su velocidad máxima es de sólo 208 km/h (8 km/h más que las otras versiones disponibles).Todas las mecánicas se encuentran asociadas a cajas de cambio automáticas de cinco velocidades con posibilidad de manejo secuencial, si bien la caja utilizada en la versión Diesel es de origen Mercedes. Para el uso en modo automático sólo es necesario poner la palanca en el modo D, mientras que, si se quiere utilizar de forma manual, basta desplazar la palanca hacia el conductor para reducir o hacia el acompañante para subir marchas.Otra de las novedades que presenta esta generación es la incorporación de un sistema de tracción Quadra Drive II electrónica (la anterior era mecánica, con ejes Vari-Lok), que incluye diferencial central con embrague controlado electrónicamente y reductora de accionamiento eléctrico mediante un tirador situado en la consola central, junto al túnel de transmisión.Según afirma Jeep, el sistema de diferenciales electrónicos de deslizamiento limitado es mucho más rápido que el anterior Vari-Lok y permite un mejor comportamiento dinámico en condiciones de baja adherencia.También hay otros apartados que han mejorado en el nuevo Grand Cherokee, como la suspensión delantera, ahora independiente y con mayor recorrido (más de un 10 por ciento respecto al anterior). La trasera es independiente con cinco brazos y barra estabilizadora. La dirección, ahora de cremallera (antes por recirculación de bolas), es más precisa y permite menor diámetro de giro (11,2 metros), lo que facilita las maniobras y la conducción por terrenos complicados.La seguridad ha sido revisada y, aparte de airbags frontales multietapa y de cortina para plazas delanteras y traseras, dispone de sistema de monitorización de presión de los neumáticos, ABS, programa de control de estabilidad ESP (con desconexión automática al engranar la reductora), inmovilizador antirrobo, asientos eléctricos o aire acondicionado en las versiones de acabado Laredo. En el lujoso Limited, además, se incluye climatizador bizona, retrovisores exteriores plegables eléctricamente, pedales ajustables desde la consola central, con mando eléctrico; sistema de memoria en ajuste de pedales, asiento y espejos retrovisores, tapicería de cuero, retrovisor interior antideslumbramiento, sensor de lluvia, asientos calefactables, sistema de asistencia al aparcamiento o sistema de alta fidelidad Boston Acoustics con seis altavoces y amplificador de alta potencia.Entre las opciones que ofrece la marca se encuentran únicamente la pintura metalizada y el navegador. Los cristales ahumados son parte del equipo de serie en 5.7 HEMI y 3.0 CRD y el techo es también de serie en el 5.7 HEMI. Existen otras opciones disponibles, como el sistema manos libres de telefonía o el DVD para las plazas posteriores, que son opciones de concesionario.Durante la toma de contacto del modelo tuvimos la oportunidad de conducir la versión 3.0 CRD por autopista y campo. Ofrece una calidad de rodadura similar a la de una berlina de categoría, con casi total ausencia de ruido y vibraciones (sólo se aprecia un mayor nivel de ruido aerodinámico cuando se alcanzan velocidades elevadas). Destaca especialmente el buen comportamiento dinámico en carretera, muy favorecido por el trabajo de las suspensiones, que absorben con eficacia las imperfecciones del terreno, y también por la precisión de la dirección, que facilita la inscripción del modelo en las curvas.En campo, mejor si cabe, aunque las dimensiones y peso del modelo americano no facilitan las circulación por terrenos muy complicados. No obstante, se desenvuelve con agilidad, ofreciendo comodidad para el conductor y los pasajeros, pues las suspensiones no castigan a los ocupantes.Una gran ventaja del motor Diesel para la circulación por campo es su asociación a la transmisión automática y su enorme entrega de par, lo que permite afrontar obstáculos en marchas largas para mejorar la adherencia. Si se necesita más energía, siempre queda una importante reserva, pues 500 Nm dan mucho de sí.La estrella mecánica es la incorporación del nuevo motor Mercedes Diesel V6 3.0 de 218 CV de potencia, que sustituye al anterior 2.7 CRD de cinco cilindros en línea, al que supera con un 33 por ciento más de potencia y un 28 por ciento más de par motor. Dispone de sistema de culata de cuatro válvulas por cilindro, turbo de geometría variable, sistema de inyección common rail de segunda generación a una presión de 1.600 bares y sistema de gestión electrónica avanzada, además de otras mejoras mecánicas, como eje de equilibrado contrarrotante, bujía incandescente de precalentamiento (permite arranque instantáneo), acelerador electrónico, etc.Gracias a esta tecnología, el V6 anuncia una potencia máxima de 218 CV a sólo 3.800 rpm y un par máximo descomunal, de 52 mkg constante entre 1.600 y 2.800 rpm.Los consumos que homologa esta versión son muy interesantes, realmente competitivos para un modelo de estas caractrerísticas y peso. Así, promete un consumo de 13,1 litros/100 km en ciclo urbano, 8,6 litros/100 km en extraurbano y 10,2 litros a los 100 km en ciclo mixto. Las prestaciones con la mecánica Diesel son muy destacables, con una velocidad máxima de 200 CV y una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos.La gama de mecánicas es bastante amplia, con dos variantes adicionales de gasolina V8. El primero de ellos es un 4.7 V8 Power Tech, ya conocido en la anterior generación del modelo, que anuncia una potencia máxima de 226 CV y un par máximo de 41 mkg a 3.600 rpm.En este caso, los consumos sí se ven claramente penalizados con la mecánica de ocho cilindros intermedia, que supera los 19,7 litros a los 100 km en uso urbano, los 12 litros a los 100 km en extraurbano y 14,9 litros/100 km en uso mixto. Sin embargo, las prestaciones anunciadas no son muy superiores respecto al enérgico Diesel, pues acelera de 0 a 100 km/h en nueve décimas menos y logra la misma velocidad punta que el CRD.La versión tope de gama está constituida por el 5.7 HEMI V8 (el mismo que emplea el Chrysler 300C), disponible por primera vez en un modelo de la marca Jeep y dotado de sistema de cilindrada múltiple (MDS), que permite la desconexión de cuatro cilindros para rebajar el nivel de emisiones contaminantes. Según anuncia la marca, este sistema permite ahorrar hasta un 20 por ciento de combustible y la conexión o desconexión de los cilindros se realiza en 40 milésimas de segundo, sin necesidad de intervención alguna por parte del conductor, y de forma imperceptible para éste.Este colosal motor anuncia una potencia máxima de 326 CV a 5.200 rpm y una cifra de par de 50 mkg a 4.000 rpm (inferior al del 3.0 Diesel y a un régimen de giro superior). Claro está que los consumos homologados ya son un poco alarmantes y los reales pueden provocar algún infarto, pues los datos que anuncia el fabricante son de 21,3 litros/100 km, 12 litros en extraurbano y 15 litros a los 100 km en uso mixto.En este caso, las prestaciones sí son destacables, pues este “monstruo mecánico" consigue acelerar de 0 a 100 en sólo 7,1 segundos, aunque su velocidad máxima es de sólo 208 km/h (8 km/h más que las otras versiones disponibles).Todas las mecánicas se encuentran asociadas a cajas de cambio automáticas de cinco velocidades con posibilidad de manejo secuencial, si bien la caja utilizada en la versión Diesel es de origen Mercedes. Para el uso en modo automático sólo es necesario poner la palanca en el modo D, mientras que, si se quiere utilizar de forma manual, basta desplazar la palanca hacia el conductor para reducir o hacia el acompañante para subir marchas.Otra de las novedades que presenta esta generación es la incorporación de un sistema de tracción Quadra Drive II electrónica (la anterior era mecánica, con ejes Vari-Lok), que incluye diferencial central con embrague controlado electrónicamente y reductora de accionamiento eléctrico mediante un tirador situado en la consola central, junto al túnel de transmisión.