Japón quiere llegar a los diez millones de vehículos "verdes" en 2010

Tras la ratificación final del Protocolo de Kyoto, el gobierno de Japón llevará adelante un ambicioso proyecto para potenciar el uso de energías alternativas y poco contaminantes en automoción. A través de este plan, tratará de que 8 millones de vehículos privados y dos pertenecientes a la Administración estatal y local sean impulsados por nuevos y más limpios combustibles.

El progresista gobierno de Japón pretende aumentar el número de automóviles no contaminantes que circulan por sus carreteras, en la actualidad, 630.000, hasta una cifra cercana a los 10 millones en 2010. Esto significaría que, para esa fecha, uno de cada ocho coches, vehículos industriales, autobuses o camiones en la nación será "ecológico".

Según una información publicada por el diario local Asahi, el gabinete, dirigido por el primer ministro Junichiro Koizumi, tiene pensado desarrollar un proyecto para incrementar el número de vehículos "verdes" matriculados en el país como medio para disminuir los índices de polución en el aire y, consecuentemente, el calentamiento global de la tierra.

El rotativo asegura que el crecimiento se hará por pasos y que una primera meta será alcanzar los 5 millones de modelos impulsados por combustibles no contaminantes en 2005. El plan incluye cinco tipos de mecánicas actualmente en desarrollo: las que utilizan gas natural comprimido, las eléctricas, la híbrida de gasolina y electricidad, las que recurren a nuevos motores de gasolina con emisiones contaminantes más bajo y las que funcionan con etanol.

Incentivos y exenciones fiscales
El principal problema es la carestía, con las técnicas actuales, de este tipo de energías alternativas. Por ello, concederá exenciones fiscales y ayudas a los clientes interesados en estos automóviles e incentivos a la industria de la automoción para que potencie la fabricación de pilas de combustible y otras mecánicas "limpias". La primera medida al respecto fue adoptada el pasado mes de abril, cuando se creó una tasa "verde" que reduce en un 50 por ciento el impuesto de adquisición de estos vehículos.

La misma fuente afirma que el gobierno nipón considera que la mejor forma para lograr su objetivo es predicar con el ejemplo. Ha anunciado que tratará de que los 7.000 vehículos oficiales destinados al funcionariado estatal sean ecológicos y que las diferentes administraciones locales y empresas públicas hagan lo mismo con los suyos propios.

Igualmente, promoverá incentivos entre los negocios de transporte para que reemplacen su flota de autocares y camiones Diesel por vehículos que utilizan gas natural comprimido.