Japón decide el futuro del biocombustible, mezcla de gasolina y etanol

El Gobierno japonés está estudiando la posibilidad de introducir una regulación para obligar a las petroleras locales a mezclar gasolina con etanol y reducir así las emisiones contaminantes producidas por los automóviles.

La medida se está planteando ante las peticiones de la comunidad internacional para la disminución del lanzamiento a la atmósfera de gases contaminantes procedentes de combustibles fósiles, principales culpables del efecto invernadero, y en el marco de los acuerdos de Kyoto. Además, Japón, por ser el segundo consumidor de gasolina por detrás de los Estados Unidos, es una de las naciones más presionadas.

Analistas del sector señalan que el uso de este biocombustible abriría enormes posibilidades comerciales a países que tienen en la producción de etanol un importante recurso económico, como es el caso de Brasil.

La presión sobre el Ejecutivo local para que promulgue la ley también procede del interior del país. Varias compañías niponas han entrevisto la importancia comercial de este alcohol y han comenzado a importar remesas de este gas. Tal es el caso del grupo Mitsui & Co, quien firmó un importante acuerdo con el Gobierno brasileño para comprar etanol bajo la creencia de que su consumo se doblará en los próximos años.

"Calculamos que el tamaño potencial del mercado japonés del etanol en los próximos años será de seis millones de kilolitros anuales", comentó el director de proyecto de Biomasa de la firma, Norimichi Okuda. Esta cifra se alcanzaría sólo con que el gobierno aprobase un 10 por ciento de etanol en la mezcla, porcentaje que se aplica en los Estados Unidos, segundo productor y consumidor del compuesto. En el caso de Brasil, primero en la lista mundial, la cantidad combinada con gasolina será, a partir de enero, del 24 por ciento.

Reducción de emisiones
Los responsables de política energética del Gobierno japonés están prácticamente convencidos de que el etanol es una importante solución al efecto invernadero, ya que sus emisiones no contienen dióxido de carbono. Mezclándolo con gasolina al mismo porcentaje que en Brasil, reduciría en un "2 por ciento" las emisiones de este gas perjudicial, señaló el director de la división de Política de Cambio de Climático del Ministerio de Medio Ambiente del Gobierno japonés, Tsueno Takuchi.

Los problemas para aprobar la disposición lo plantean las carteras de Transporte y Energía que podrían pronunciarse en contra del biocombustible. También deberían encontrar consenso en el sector que comprende a las refinerías de petróleo, reticentes al uso de etanol por cuanto amenaza la venta de sus gasolinas.