¿Invadirá Japón el mercado español?

El Plan de Acción 2005-2007 para limitar el consumo de energía y las emisiones de CO2 aprobado por el Gobierno ha puesto en pie de guerra a los fabricantes de coches españoles. El miedo a que sus colegas japoneses acaparen el mercado patrio está servido.

¿Invadirá Japón el mercado español?
¿Invadirá Japón el mercado español?

Aunque bien podría ser el título de una película de Spielberg, “la amenaza nipona" es ya toda una realidad. Al menos así lo han visto en la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) desde que el Gobierno aprobó el Plan de Acción 2005-2007 con el que se pretendería limitar el consumo de energía y las emisiones de CO2 en un futuro no muy lejano.En el calendario de operaciones de dicho plan, se pide a las administraciones autonómicas que tracen y establezcan diferentes medidas que apoyen la compra de vehículos “eficientes", haciendo especial hincapié en los conocidos como “vehículos híbridos", es decir, aquellos que combinan el motor convencional con el motor eléctrico y en los que compañías como Honda o Toyota –ambas japonesas- son punta de lanza en cuanto a su fabricación. La polémica viene a raíz de que ANFAC, formada por grupos como Renault, Volskwagen o Ford, ha puesto el grito en el cielo al considerar que el plan aprobado por el Gobierno y diseñado por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE) favorece la compra de estos vehículos. Estamos ante una tecnología que hoy por hoy ofrecen en exclusiva las marcas japonesas, por lo que desde ANFAC subrayan que el Gobierno debería ser neutral desde un punto de vista técnico, y añaden que “no puede favorecerse ningún tipo de tecnología frente a otra cuando de lo que se trata es de reducir las emisiones.". De ese modo consideran que “la referencia a los vehículos híbridos debe desaparecer." Las marcas Toyota y Honda, junto a Lexus, son las únicas que han llegado a comercializar internacionalmente estos vehículos. Al combinar el motor eléctrico con el convencional según el ritmo y las necesidades de circulación, este tipo de vehículos reducen considerablemente las emisiones, y por tanto, también la contaminación atmosférica.Sin embargo, la mayor dificultad para su comercialización es su alto coste, lo que sus fabricantes atribuyen a los gastos en desarrollo tecnológico. Un argumento clave para reclamar ventajas fiscales para los compradores. Así, tanto Toyota como Honda han venido manteniendo reuniones con administraciones locales para su promoción. De hecho, el pasado mes de noviembre, el Ayuntamiento de Madrid incluyó en su parque móvil seis Honda Civic Ima como parte de una prueba experimental.Y el Plan de Acción, que aspira a reducir en un 9 por ciento las emisiones provocadas por el sector del transporte para el año 2012, plantea modificar criterios fiscales que atañen a la compra y uso de vehículos, así como del Plan Prever. La polémica está sobre la mesa. ¿Significará eso que en un futuro podremos comprar marcas niponas a un precio más asequible que el de hasta ahora?