Homologación para los guardarraíles

No sólo se utilizarán dummys para ver la seguridad de los coches. A partir de ahora, cada barrera metálica que se instale en nuestras carreteras tendrá que contar con la homologación de AENOR. Empiezan los crash tests para carreteras.

Homologación para los guardarraíles
Homologación para los guardarraíles

Los motoristas ya han expresado en reiteradas ocasiones lo peligrosos que resultan los denominados “quitamiedos". De hecho, muchos accidentes se han agravado como consecuencia del impacto contra estas barreras metálicas. Fomento lleva años prometiendo que los cambiará por diseños menos lesivos, y algunos cambios se han hecho ya, pero, hasta ahora, había una ausencia total de normativa.Los guardarraíles dividían completamente España. Cada Administración dictaba sus propias medidas y sólo había unas directrices de Fomento que aconsejaban los postes en forma de “C" (sin aristas peligrosas) para las carreteras de nueva creación y para los tramos reparados. Se ha acabado: a partir de ahora, cualquier barrera metálica que se instale en nuestra carretera deberá estar homologada por AENOR, la Asociación Española de Normalización. Así, deberán cumplir unos requisitos mínimos que aseguren su efectividad ante un eventual accidente. No sólo tendrá que reducir las consecuencias del impacto de los cuerpos de los motoristas o de los ciclistas contra los postes de dichas barreras, sino también evitar el paso a través de ellas. Tampoco se olvidan de la finalidad natural de estos elementos: su capacidad para contener a los vehículos de cuatro ruedas. Conseguir esta homologación no ha sido fácil. Se ha discutido durante tres años y ha contado con la participación de muchos colectivos: laboratorios de ensayo, fabricantes de barreras y sistemas de protección, personal de AENOR y de la Asociación Española de la Carretera, médicos y usuarios, así como responsables de Fomento, de la DGT y de las diversas administraciones autonómicas. Aseguran que esta homologación es pionera en toda Europa. Tan sólo Francia cuenta con un pequeño protocolo de ensayos. Para comprobar el grado de seguridad de los guardarraíles, se han hecho pruebas lanzando un dummy a una determinada velocidad contra ellos. Se simulaba un accidente en el que el motorista cae y se desliza en contacto con el suelo, mientras que la moto describe una trayectoria distinta. Si quieren conseguir la certificación de AENOR, los dispositivos deberán evitarle al dummy daños considerados críticos por los expertos. Además, la barrera de seguridad en la que se instalen dichos sistemas de protección no puede perder su capacidad de contención.