Herráez vislumbra nuevos métodos para dar fluidez al tráfico en Madrid

La concejalía de Movilidad Urbana del Ayuntamiento de Madrid, siguiendo las instrucciones e intenciones de su responsable máximo, Sigfrido Herráez, ha imaginado una nueva medida para reducir el tráfico en la capital. En realidad son tres soluciones combinadas bajo un mismo lema ("Respetar el carril bus a cualquier precio"), que demuestran la obsesión del edil popular por rebajar entre "800.000 y 400.000 los coches que cada día acuden al centro de Madrid".

Desde que se hizo cargo del puesto, el pasado 30 de marzo de 2000, Herráez se ha propuesto acabar con los atascos en la capital, aunque para ello ha recurrido a decisiones más controvertidas que expeditivas y que no han solucionado apenas la situación caótica de la circulación madrileña. Entre ellas, la ciudadanía recuerda especialmente la "operación Cono" o el escalonamiento de las horas de salida del trabajo.

Ahora, quiere dar más fluidez al transporte urbano haciendo que se respeten los carriles-bus. Balizas luminosas, conocidas popularmente como "ojos de gato", balizas abatibles y carriles en sentido contrario al discurrir del tráfico son los remedios vislumbrados por el adalid de la movilidad urbana madrileña.

Además, cámaras de circuito cerrado y "sesenta agentes de la ORA" se encargarán de vigilar que, "desde el próximo día 17, los automovilistas no invadan los carriles-bus". Para distinguirlos, irán vestidos con un peto anaranjado y utilizarán minicoches, previsiblemente de la marca smart.

La concejalía ya ha iniciado la instalación de los "ojos de gato" que cubrirán "los 30 kilómetros que consideramos más conflictivos en el centro de la ciudad", ha explicado Sigfrido Herráez. Las primeras balizas luminosas son más de 400 y delimitan el espacio propio de los autobuses durante los 2,5 kilómetros que hay a lo largo de la calle Serrano. Este primer paso se completará con la conexión de los intercambiadores de transportes de Atocha y Nuevos Ministerios y de Principe Pío y Moncloa.