Hendry asegura que su dimisión es una decisión personal

Durante la presentación de resultados de la marca, Robert Hendry apuntó que las pérdidas sufridas por el grupo en 2000 no se podían predecir en los últimos 18 meses.

El presidente del grupo Opel, Robert Hendry, manifestó en la rueda de prensa celebrada ayer en Francfort que su dimisión no ha sido debida a presiones de la empresa, ya que se trata de una decisión personal. Sin embargo, y a pesar de los rumores que apuntan a Carl-Peter Foster (ex-jefe de producción del rival germano BMW) como sucesor, no se confirmó ningún candidato para el puesto.
Las pérdidas del grupo en 2000 (unos 500 millones de euros), no podían pronosticarse hace un año y medio, apuntó el presidente. Walter Borst, jefe de Finanzas del consorcio, culpó de los malos resultados a la caída de las ventas en Alemania, un menor margen de beneficios y mayores costes de distribución.
Aunque la empresa pondrá en marcha un programa de reestructuración financiera que incluirá un ahorro en las compras del tres por ciento, Hendry afirmó que Opel no disminuirá sus inversiones en los próximos cuatro años. El fabricante de vehículos tiene previsto destinar cerca de 4.000 millones de euros a la innovación de productos y sistemas de acabado y montaje de sus vehículos.
En este sentido, la marca presentó sus nuevos modelos para este año, como el Astra Eco4 o la nueva generación del Opel Corsa, que se monta en la planta que la compañía tiene en Zaragoza.

Los beneficios de General Motors caen un 51 por ciento
Por otro lado, los dividendos del grupo General Motors, casa matriz de Opel, descendieron en un 51 por ciento durante el último trimestre del año pasado, sumando 609 millones de dólares, según el balance publicado ayer. GM advirtió que los beneficios para el primer trimestre de este año serán "marginales", debido a las drásticas reducciones en la producción.
Así, el mayor fabricante de automóviles del mundo se enfrenta a un descenso de las ventas en el mercado de Estados Unidos y a pérdidas en sus operaciones internacionales. Las transacciones totales también bajaron de 46.300 millones de dólares en el último trimestre de 1999 hasta 45.000 millones en el mismo período del año 2000.
En Europa las operaciones presentaron un cuadro negativo, ya que perdió 463 millones de dólares, mientras que en el último trimestre del año anterior registró beneficios de 30 millones de dólares. Las medidas reestructuradoras para la región fueron anunciadas recientemente e incluían el cierre de la fábrica de Opel en Luton (Reino Unido).

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