Guerra en el sector de las autopistas

Acesa, la primera concesionaria de autopistas españolas, ha lanzado una OPA (Oferta Pública de Adquisición) hostil contra Iberpistas para hacerse con el 91,93 por ciento de sus acciones. Esta decisión surge en respuesta al intento de Áurea, controlada por Dragados y su máxima rival, por hacerse con la citada concesionaria.

Guerra en el sector de las autopistas
Guerra en el sector de las autopistas

Acesa, que está controlada por La Caixa, ha lanzado una oferta por el 91,93 por ciento del accionariado de Iberpistas, de la que ya posee el 8,07 por ciento, por un valor de 11 euros (1.830 pesetas) por cada uno de los 64 millones de títulos que aún no controla, lo que supone un total de 712 millones de euros

Esta oferta es la réplica ideada por Acesa para evitar que Áurea, su principal rival en el sector, se haga con Iberpistas (la cuarta en importancia), con la que anunció que se encontraba en negociaciones de fusión hace unos días.

La jugada no le podía salir mejor a Acesa. Su oferta de adquisición es en firme y ya está presentada ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Gracias a esta maniobra, encarece la posible adquisición de Iberpistas por parte de Áurea y, al haber sido la primera en presentar una propuesta de compra, tiene el derecho de réplica sobre ofertas competidoras siempre que las aumente en un 5 por ciento.

En este clima beligerante se reúne este miércoles el consejo de administración de Áurea, que dice contar con el apoyo de los dos grandes accionistas de Iberpistas, con el fin de mejorar la oferta de la concesionaria controlada por La Caixa. Fuentes de Áurea han indicado que la OPA de Acesa era "previsible" y que en estos momentos contemplan "todas las hipótesis de actuación".

La CNMV decidió, ante la OPA de Acesa sobre Iberpistas, suspender cautelarmente la cotización en bolsa de ambas, pero a primera hora de este miércoles ha tomado la determinación de levantar esta suspensión.

Este es el segundo golpe de mano de Acesa durante esta semana tras la adquisición del 5 por ciento de Brisa, la principal sociedad de autopistas de Portugal, por un precio de 157,5 millones de euros.