Gobierno y Generalitat responden al presidente de Seat

Las últimas declaraciones del presidente de Seat, Bernd Pischetsrieder, criticando la pérdida de competitividad de la industria del automóvil española han conseguido algo casi imposible: unir en su contra a sindicatos, proveedores, empresarios, Gobierno y Generalitat.

Tras las respuestas dadas durante el fin de semana a Pischetsrieder por parte de sindicatos y proveedores, ayer le respondieron Gobierno y Generalitat.
La ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés, contestó ayer al presidente de Seat subrayando que España es uno de los países mejor posicionados en este campo. Birulés recordó que en los últimos días "se han decidido inversiones como la de Nissan en Cataluña y la de Ford en Valencia", lo que, añadió, "contradice las críticas del presidente de Seat".
La ministra destacó la importancia de las empresas españolas de componentes, así como su grado de internacionalización e investigación y desarrollo y consideró que, de no ser así, no se habrían decidido estas inversiones.
Algo más comprensivo se mostró el conseller de Economia i Finances de la Generalitat, Francesc Homes, manifestó que las críticas de Pischetsrieder deben leerse "en clave interna" dentro del Grupo Volkswagen.
Homs entiende que la multinacional alemana tiene que hacer frente a una dura competencia mundial, en la que sus rivales utilizan la producción en países de Sudeste Asiático para ahorrar costes. Sin embargo, Homs considera que la situación de Seat está ahora mucho mejor que antes y considera que su evolución industrial ha sido muy positiva.
Algo más contundente ha sido el responsable de Acción Sindical y Sectorial de CCOO en Cataluña, Simón Rosado, que ha pedido al Gobierno central que "paralice" las ayudas públicas que recibe hasta que Volkswagen no aclare el futuro de la marca. Entre el 20 y el 30 por ciento de los 48.000 millones de pesetas de ayuda aprobados en 1993 todavía están pendientes de pago.

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