GM nota el aliento de Toyota en el cogote

General Motors ve peligrar su posición de preponderancia en la industria del automóvil y Toyota está al acecho para hacerse con el primer puesto en cuanto a ventas, cuota de mercado y rentabilidad.

GM cree que es difícil conseguir sus objetivos para 2003
GM cree que es difícil conseguir sus objetivos para 2003

Toyota quiere hacerse con la mayor porción del pastel de ventas en el mundo y tiene en el punto de mira superar a la todopoderosa y, hasta la fecha, intocable General Motors.Los directivos de la firma norteamericana no las tienen todas consigo. En apenas unos años, Toyota ha desbancado a Ford de la segunda posición a nivel mundial y se ha marcado, como objetivo a corto plazo, obtener el 15 por ciento de la cuota de mercado mundial, una penetración que abandonó General Motors en el año 2000.La particular lucha entre ambas compañías es más cruenta en los Estados Unidos, feudo histórico de General Motors. Allí, las ventas de la automovilística japonesa suben como la espuma, mientras que las de GM caen de manera notable, a pesar de la agresiva política de descuentos que practica. Según los expertos, General Motors ha acostumbrado mal a sus potenciales compradores, que esperan siempre recibir descuentos, por lo que la eficacia de estos incentivos se ha reducido de forma importante. Toyota, por su parte, no apuesta por políticas de descuentos.Otro de los problemas que sufre GM es la mala imagen que tienen algunos de sus modelos entre los clientes, una lacra que viene sufriendo desde hace tiempo y que no es nada fácil de erradicar. Los directivos del gigante norteamericano así lo reconocen: “la calidad de nuestros automóviles es magnífica, pero el cliente no lo percibe".Además, GM tiene que hacer frente a una estructura comercial costosa y que ha demostrado ser lenta a la hora de conocer los verdaderos gustos del consumidor: la tardanza del Diesel en Europa y la realización de algunos productos no muy bien recibidos son algunos ejemplos.Aparte del asunto de las ventas, otro de las grandes quebraderos de cabeza en General Motors está en la rentabilidad. Al tratarse de una corporación de unas dimensiones descomunales, los gastos de plantilla que genera son enormes. Así, la compañía se gasta cada año cinco millones de dólares en el plan de pensiones y de salud de un millón de personas entre jubilados, empleados y familiares. Incluso, según el presidente de GM, Rick Wagoner, se da el caso de que “cada empleado de GM trabaja para mantener a dos jubilados".Toyota, al ser más reciente su presencia en el mercado norteamericano, no ha tenido que afrontar aún reestructuraciones de plantilla o mejoras en los procesos de producción. Al mismo tiempo, General Motors ha llamado a revisión 77.000 de sus monovolúmenes (Chevrolet Astro y GMC Safari de 2001 y 2002) y 35.777 unidades del Pontiac G6 por problemas en el juego de luces y en la información sobre el sistema de anclaje de asientos para niños, respectivamente.