General Motors reorganiza su cúpula en Europa

Simplificar la estructura de la compañía, acelerar la toma de decisiones y apoyar la excelencia funcional dentro del grupo. Éstos son los objetivos que se ha marcado General Motors, para lo que ha reorganizado su cúpula europea. A nadie se le escapa que las razones también son económicas: la firma lleva un lustro arrojando pérdidas.

Las marcas de General Motors en Europa (Opel, Vauxhall y Saab) expandirán sus posiciones en el mercado y, además, se orientarán más hacia el cliente. La compañía estadounidense busca la eficiencia y el crecimiento de sus firmas, por lo que instaurará una sola cultura en las operaciones europeas. “Esta medida llevará a todas las unidades de GM Europa en la misma dirección, utilizando los vastos recursos de nuestra familia global", ha anunciado Rick Wagoner, máximo responsable del fabricante. En este contexto, el baile de puestos no se ha hecho esperar. Así, el presidente de GM Europa, Fritz Herderson, ha sido ratificado en su cargo, aunque tendrá un nuevo número dos: Carl Peter-Forster, actual presidente de Opel, quien también presidirá el consejo de vigilancia de la compañía. Su plaza en la marca alemana será ocupada por Hans Demant, que no dejará su cargo de vicepresidente de Ingeniería en el Viejo Continente. Demant, al igual que los máximos responsables de Saab y Vauxhall (Peter Augutsson y Kevin Wale, respectivamente), reportarán directamente a Forster. Se diluyen las atribuciones de los responsables de las filiales, con el fin de evitar la duplicación en la toma de decisiones del grupo.Los empleados también tendrán que asumir la nueva mentalidad de la compañía. “Hemos pedido a nuestros operarios que se acostumbren a trabajar en beneficio de toda General Motors, en lugar de esforzarse para una marca en un país determinado", ha asegurado Henderson. Bajo esta nueva filosofía, los departamentos funcionales –Finanzas, Ingeniería, Compras, Manufacturas, Márketing, Calidad, Comunicación…- se convertirán en organizaciones paneuropeas. Cada uno de sus líderes tendrá que encargarse de mejorar la efectividad de su área en todo el continente.Otra de las expresiones de estos cambios se plasmará en la imagen de los vehículos. Se creará una única organización en Europa destinada al diseño y alineará las actividades de Opel y Saab y el diseño avanzado de automóviles. Bryan Nesbitt será su máximo responsable y ya ha recibido su primer encargo: debe lanzar productos consistentes, pero que no pierdan el carácter individual de cada firma. - La reorganización de GM se ha hecho efectiva después de que Bob Lutz, vicepresidente de la compañía y responsable de Desarrollo de Producto, criticara que algunas marcas del grupo emplearan distintos componentes en vehículos basados en la misma arquitectura.
- Para explicar los cambios también hay que recurrir a las cifras: durante el primer trimestre de 2004, las pérdidas de General Motors Europa ascendieron a 116 millones de dólares, muy por encima de los 65 millones del mismo período del año anterior. Sólo la actividad de la división financiera puede salvar a la compañía de presentar un resultado negativo también durante este ejercicio, pues las ventas no mejoran. En lo que va de año, han descendido un 0,8 por ciento, mientras que la cuota de mercado ha pasado del 9,9 al 9,5 por ciento. ¿Salvará el nuevo Astra esta situación? - En el último lustro, GM Europa ha perdido 2.500 millones de euros. Aunque no obedece al plan de reestructuración de la compañía, también se ha producido un cambio importante en Opel España. Juan José Sanz, consejero delegado de la firma durante 11 años, ha hecho oficial su jubilación. Su puesto ha sido ocupado por el actual director de manufacturas de la planta de Figueruelas (Zaragoza), Antonio Pérez Bayona. El relevo se realizará el 1 de julio.De momento, la filial española es de las menos problemáticas para el consorcio. Figueruelas, que estará directamente vigilada por Forster, trabaja a pleno rendimiento gracias a la producción de nuevo Meriva. De las cadenas de montaje salen 2.000 vehículos diarios y las previsiones estiman que en 2004 se fabricarán 458.000 unidades, batiendo el récord de 446.000 registrado en 1998.El plan industrial, además, contempla inversiones de 480 millones de euros en tres años, con los que se desarrollarán nuevos modelos. Opel España ha vuelto a obtener beneficios después de tres años de números rojos y tiene asegurado el futuro hasta 2006, cuando comenzará la fabricación del nuevo Corsa.