General Motors aviva la guerra comercial

A General Motors le ha dado muy buen resultado la estrategia de vender coches financiándolos sin intereses. Tanto es así que ahora promete mantener la presión sobre los precios. La estrategia es no dar un respiro a la competencia y aumentar las ventas.

Como ya es sabido, tras los atentados sobre Nueva York del pasado 11 de septiembre, las principales marcas estadounidenses iniciaron una impactante campaña de venta sin intereses. El éxito ha sido rotundo y las ventas se han disparado pese a la crisis económica que vive aquel país.

Estos programas de financiación sin coste terminan a mediados de enero. General Motors, principal impulsor de estas medidas, ya ha dicho que mantendrá la presión sobre la competencia y los precios.

Ford, Chrysler y Toyota, siguientes en el escalafón de ventas, se han visto obligados a secundar las ventas sin intereses. Sin embargo, ahora no saben cuánto podrán sostener el órdago de General Motors.

El principal fabricante del mundo vive un momento de alivio. Sale a marchas forzadas de las zonas de pérdidas y empieza a ver la luz al final del túnel de la crisis.

En noviembre logró incrementar su cuota de mercado un 1,3 por ciento, el mayor incremento mensual en los últimos 15 años. Ante esta buena racha, los directivos quieren apostar doble y preparan nuevas actuaciones comerciales.