General Motors apuesta por vehículos más grandes

General Motors ha agudizado sus estudios de mercado y ha comprobado que muchos compradores sólo están interesados en que sus vehículos tengan "cuatro ruedas y una caja de carga". Para seguir esta moda de automóviles versátiles, el mayor fabricante del mundo ha decidido "jugar a lo grande" y ha anunciado que en el año 2002 muchos de sus vehículos estarán inspirados en camiones ligeros.

El encargado de Ventas y Márketing de General Motors en Norteamérica, Bill Lovejoy, ha comprobado que la "moda de los camiones" acaba de arrancar. Los norteamericanos parecen haberse cansado de los convencionales pick-ups y piden vehículos aún más versátiles, algo que, según Lovejoy, combine "cuatro ruedas y un soporte de carga".

Los balances económicos dan la razón a los estudios de mercado: en junio las ventas de los camiones ligeros rondaron el 9,25 por ciento del total y cayeron sólo el 3 por ciento en el primer semestre del año, cuando la industria retrocedió notablemente. Así, el fabricante norteamericano, que por algo es el mayor productor de todo el mundo, ha decidido "jugar a lo grande" y ha anunciado que potenciará su gama de pick-ups, SUV y camiones ligeros.

El encargado de abrir camino es el Chevrolet Avalanche, que, tras su "suave" introducción en Texas, Florida y California, comenzará el año que viene su comercialización en todo el mundo con cerca de 100.000 unidades. El rasgo distintivo de este imponente vehículo es su configuración de pick up con una puerta central dotada de ventana y mampara, que, si es necesario, se puede extender, convirtiéndose en una caja de carga.

El Chevrolet Avalanche montará un motor Vortec 5300 V8 y su precio rondará los 30.965 dólares (cerca de 5.900.000 pesetas) para los de tracción delantera y 37.465 dólares (7.115.000 pesetas) para los de tracción total.

General Motors también quiere que la configuración del Avalanche salte al Cadillac Escalade EXT, un vehículo que Lovejoy denomina un "cruce entre un SUV y un pick-up". Con este Cadillac, este tipo de vehículos, nacidos como herramientas de trabajo de los granjeros estadounidenses, han perdido sus señas de origen y se transforman en automóviles lujosos ideales para viajar.