Fuera de juego en carretera

En sólo un año, un atentado y dos incendios han puesto en jaque a Madrid. El pánico se extiende enseguida a la carretera y, si vas al volante, corres más peligro. ¿Cómo actuarías en estas situaciones? ¿Funcionan correctamente los servicios de emergencia? ¿Sabrías qué hacer si tu coche se incendia, se inunda o se queda bloqueado en un paso a nivel?

Fuera de juego en carretera
Fuera de juego en carretera

Cierto que no se puede luchar contra los elementos, pero existen ciertas recomendaciones que nos serán muy útiles al volante. Según comentan en el SERCAM, “debemos tener nuestro pequeño plan de emergencias personal previo, pues la mayor parte de las veces el peligro que sobreviene no nos permite reflexionar sobre la situación planteada". No te pierdas sus consejos y –como ellos mismos recomiendan- “aprende a actuar con la misma rapidez con que te sorprenda tal situación, para que no nos sobrepase". Acciona intermitentemente el pedal de forma rápida y frecuente, actuando con el freno de mano de manera progresiva, nunca bruscamente. Cambia en cuanto puedas a una velocidad menor, para aprovechar la acción del freno motor, incluso acelera si fuese necesario. No pises el freno. Sujeta lo más firmemente que puedas el volante con ambas manos y gira el volante lo justo para mantener la dirección del vehículo mientras levantas progresivamente el pie del acelerador, nunca de golpe. Deja que el motor vaya reteniendo el coche y, cuando éste haya perdido velocidad, acciona el freno poco a poco y apártate de la carretera. Trata de salir por una puerta o una ventana mientras el coche aún flota. Si el coche se hunde por el morro, hazlo por la ventana trasera, rompiéndola con un fuerte puñetazo en el centro. La puerta del coche no se podrá abrir hasta que la presión del agua no sea la misma en el interior que en el exterior; es decir, cuando el coche esté casi totalmente inundado. En ese momento, inspira profundamente y abre la puerta.Pisa a fondo el freno y cierra la llave de contacto para anular la posibilidad de un incendio. Échate a un lado para tratar de evitar el golpe rígido contra el volante, pero, si es posible, no lo sueltes. El copiloto se agachará con los brazos sobre el salpicadero y los pasajeros de atrás se echarán de lado en el suelo, apoyando la espalda en los asientos delanteros y protegiendo la cabeza con los brazos. Coloca lo más pronto que puedas la segunda velocidad, suelta el embrague y pon en marcha de forma constante el motor de arranque. Rápidamente, con las debidas precauciones (como enrollándote una tela en la mano y el brazo), da un fuerte puñetazo al parabrisas, abriendo así una ventana que te permita ver la carretera.