Francia podrá recomprar sus autopistas

Los grupos que quieran hacerse con las concesionarias de las autopistas francesas no lo van a tener fácil. El Gobierno galo ha establecido una larga lista de condiciones para la venta, entre las que destaca la posibilidad de recuperar las vías a partir de 2013. Así, los interesados podrían verse obligados a devolver la compra siete años después de conseguirla.

ASF (Autoroutes du Sud), Sanef (Societé des Autoroutes du Nord et l’Est de la France) y APRR (Autoroutes Paris-Rhin-Rhône) son las autopistas estatales cuyo negocio ha sido puesto en venta por Francia. Tres empresas españolas (Abertis, Cintra –que ha mejorado sus resultados en el acumulado del año- y Ferrovial) optan a estas concesiones, pero no será fácil.El Gobierno galo ha impuesto una serie de condiciones para realizar esta operación, entre las que destaca la recompra de la red que ahora va a privatizarse. Según un documento al que ha tenido acceso el periódico “Cinco Días", esta acción podría ejecutarse, “por motivos de interés general", desde el 1 de enero de 2013. Este derecho también podría ejercerse cada año a partir de esa fecha.

Así, las empresas podrán explotar el negocio durante siete años, pero, a partir de entonces, existe el riesgo de tener que devolverlo. En este caso, las compañías recibirán una indemnización.

La explicación a esta premisa está en el rechazo que la privatización de estas autopistas ha generado en Francia. El Ejecutivo estaría tratando así de demostrar su interés por las reacciones de los ciudadanos. En la oferta (que los interesados pueden presentar hasta el 7 de noviembre) los consorcios deben detallar cómo será el consejo de administración, su composición y cómo evolucionará la gestión. También tendrán que explicar la estrategia que seguirán en el plan industrial y los futuros acuerdos con otros socios, además de los planes sociales que hayan trazado (habrá que advertir si proyectan recortes de empleo, etc).Una vez realizada la adjudicación, el Ejecutivo ejercerá una estrecha vigilancia sobre la gestión y las inversiones del comprador. Exigirá informes trimestrales y anuales y las empresas tendrán que cumplir con un mantenimiento de las vías. Si no lo hacen, se enfrentarán a una serie de sanciones.