Francia estimularála compra de coches poco contaminantes

Francia estimulará a partir del 1 de enero próximo la compra de vehículos poco contaminantes con primas que pueden llegar hasta los mil euros, según ha informado el Ministerio de Ecología.

La subvención para los compradores de automóviles que emiten menos dióxido de carbono se financiará con las tasas que se impondrán a la compra de vehículos muy contaminantes, que pueden alcanzar 2.600 euros, añade un comunicado del ministerio.

Los coches nuevos que emiten menos de 130 gramos de dióxido de carbono por kilómetro recorrido tendrán derecho a la ayuda, lo que representa el 30 por ciento de las ventas actuales.

Los vehículos que emitan menos de 100 gramos de CO2 por kilómetro recibirán 1.000 euros; entre 101 y 120 gramos, 700 euros, y entre 121 y 130 gramos, 200 euros.

Se pagará una ayuda especial de 5.000 euros a los vehículos que emitan menos de 60 gramos de CO2 por kilómetro, en particular, los coches eléctricos.

Además, quienes compren un coche poco contaminante tendrán derecho a una ayuda suplementaria de 300 euros, si dan de baja un automóvil con más de quince años de antigüedad.

Esta ayuda, que se sumará a los planes de recambio de coches puestos en marcha desde hace años por los fabricantes, persigue "retirar del parque automovilístico los vehículos más contaminantes y que contribuyen al deterioro de la calidad del aire en medios urbanos", explicó.

Además, se impondrán tasas a los vehículos que emiten más de 161 gramos de CO2 por kilómetro, es decir, aproximadamente el 25 por ciento de los que se venden en la actualidad.

Para los que emiten entre 161 y 165 gramos de CO2, la tasa será de 200 euros; entre 166 y 200 gramos, de 750 euros; entre 201 y 250 gramos, de 1.600 euros, y para los que emiten más de 250 gramos de CO", de 2.500 euros.

El 1 por ciento de los vehículos que se venden en la actualidad emite más de 250 gramos de CO2.

El Ministerio pretende que los ingresos que se generen por la venta de los coches más contaminantes financien las ayudas a los más ecológicos, por lo que este dispositivo "no generará ningún impuesto global suplementario", precisó.

Con estas medidas, el Gobierno francés pretende "reducir el precio de compra de los vehículos ecológicos, responsabilizar a los consumidores, acelerar la renovación del parque automovilístico y estimular la innovación tecnológica de los constructores, animándoles a dirigir su oferta hacia productos más limpios".

Los niveles de contaminación serán endurecidos en cinco gramos de CO2 por kilómetro cada dos años, "con el fin de animar a los constructores a proseguir sus esfuerzos en la puesta a punto de vehículos cada vez más sobrios en carbono", indicó.