Francia, a favor de la tasa anti-polución

El principio “paga más quien más contamina" es casi un hecho en Francia. El ministro de Ecología galo, Serge Lepeltier, propuso la semana pasada un gravamen especial para los coches más contaminantes. La industria francesa está de acuerdo con él. Pero, ¿qué opinan los fabricantes germanos, británicos o nipones?

Caminamos poco a poco hacia una Europa más limpia. El camino se va abriendo gracias a iniciativas como la del ministro francés de Ecología, Serge Lepeltier, o las de firmas como Renault o PSA Peugeot-Citroën. Lepeltier ha propuesto un gravamen especial para los coches que más contaminen. Los tres principales fabricantes franceses (Peugeot, Renault y Citroën) han recogido el guante y se han alineado en su mismo frente. En una carta remitida al primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, los máximos responsables de estas firmas (Jean-Martin Folz –PSA- y Louis Schweitzer –Renault-) se muestran de acuerdo con la propuesta del ministro, pero piden que la medida se aplique ya, en lugar de esperar hasta comienzos de 2005.

El Gobierno francés crearía una tasa para los automóviles más contaminantes y con el dinero recaudado compensaría a los compradores de los vehículos menos contaminantes. Este gravamen entraría en vigor el 1 de enero de 2005. Sin embargo, a juicio de los fabricantes franceses, esta fecha “desestabilizaría el mercado". Los usuarios se lanzarían a comprar los coches más contaminantes ahora (para evitar la tasa) y dejarían la adquisición de los menos contaminantes hasta enero (cuando entren en funcionamiento las bonificaciones).

Con esa situación, Citroën, Peugeot y Renault se verían claramente perjudicados, porque precisamente su nicho de mercado se encuentra en los coches menos contaminantes, con lo que sus ventas bajarían en picado hasta la puesta en marcha de la medida ecológica.

El proyecto no es, sin embargo, del gusto de todos. Muchos son los parlamentarios que han expresado su rechazo al gravamen, porque temen un impacto negativo sobre la actividad y el empleo del país.

En otros países como Holanda o Alemania están de acuerdo con estas medidas de reducción de la contaminación, pero determinadas marcas pueden tener problemas, sobre todo aquellas que comercializan grandes berlinas o todo terrenos (más contaminantes).

El bonus propuesto por Francia consistiría de una ayuda de unos 700 euros para la compra de vehículos pequeños y medianos con filtros de partículas y motores de cilindrada hasta dos litros aproximadamente. A finales de esta semana, los ministros de Ecología, de Transportes y de Economía del país vecino se reunirán con el primer ministro Raffarin para tratar esta medida. Será él quien decida acerca del campo de aplicación de la norma y del momento de su puesta en marcha.

España ya adoptado medidas similares a las implantadas en el país vecino en referencia a temas como seguridad vial. ¿Seguirá nuestro país el mismo ejemplo en este gravamen? En los próximos meses Holanda toma el relevo de presidencia de la UE y este país está especialmente concienciado con la reducción de la contaminación. ¿Será el empujón necesario para implantar nuevas políticas europeas anti-polución? En unos meses, la solución.