Ford pone a rodar su Focus de hidrógeno

La multinacional estadounidense ha dado un paso significativo en su sección de coches ecológicos. Ayer, en el Museo del Automóvil de Bruselas, puso a rodar por primera vez en público su Focus FCV, un coche equipado con un motor eléctrico alimentado con hidrógeno.

Ford pone a rodar su Focus de hidrógeno
Ford pone a rodar su Focus de hidrógeno

Loyola de Palacio, comisaria europea de Energía, ofició de improvisada madrina del coche. "La extensión del uso del hidrógeno permitirá reforzar la seguridad del aprovisionamiento energético, reduciendo nuestra dependencia de los productos petrolíferos", señaló la comisaria tras conducir el

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Focus FCV .
También recordó De Palacio que los productores de petróleo apuestan ya por estas tecnologías para el futuro, y están dedicando grandes esfuerzos a la obtención de hidrógeno a partir del petróleo y sus derivados.
Por su parte, Nick Scheele, director de Ford Europa, se mostró muy satisfecho con la puesta de largo del coche y señaló que el Focus FCV no contamina nada y sólo suelta vapor de agua por el tubo de escape.
Esto se debe al proceso de generación energética que emplea este modelo. Se trata de una Untitled Document

célula de combustible . Es decir, un sofisticado dispositivo que mezcla hidrógeno con aire de la atmósfera. De esta mezcla surge un poderoso y continuo caudal de electricidad que se acumula en unas baterías y alimenta un motor eléctrico.
El hidrógeno, un material muy peligroso, se almacena en depósitos que, al tener que ser muy sólidos, se hacen extremadamente pesados. Es, quizá, su principal inconveniente. Por lo demás, el proceso es totalmente limpio. El hidrógeno, una vez pasado por las membranas de la célula de combustible, sólo deja un residuo de agua y vapor de agua.
Otras empresas trabajan en esta tecnología, pero parece que las últimas investigaciones llevan caminos un tanto diferentes al elegido por Ford. Mercedes, empresa puntera en estas lides, apuesta en su Necar 5 por los reformadores de combustible. Es decir, en lugar de depósitos de hidrógeno, lleva uno convencional con gasolina o metanol. Estos hidrocarburos son despojados de su hidrógeno gracias a un dispositivo denominado reformador. Después, todo el proceso es idéntico al de Ford. La diferencia es que en la transformación se genera una mínima emisión de CO2.
Ford quiere que la primera flotilla de Focus FCV se ponga en marcha en California a principios de 2002.
Dentro de sus planes ecológicos, también lanzará este año los Think City Cars, pequeños coches con carrocería de plástico con motores eléctricos convencionales.
En Suecia, además, se pondrá en marcha un Focus alimentado por etanol.
Para saber más sobre el hidrógeno, no te pierdas este Untitled Document

reportaje .