Ford no aguanta más la crisis

"Nos hemos vuelto más eficientes y ya no necesitamos esos empleos". Con esta sencillez explica un alto directivo de Ford a la agencia AP por qué la empresa piensa reducir su plantilla en un 10 por ciento, lo que supone el despido de unos 5.000 empleados. La crisis ha hecho mella en la única de las tres grandes de Detroit que aún no había acusado los golpes.

Ford no aguanta más la crisis
Ford no aguanta más la crisis

El confidente de AP, que se mantuvo en el anonimato, achacó esta fuerte reducción de la plantilla a las malas condiciones que presenta el mercado, con un grave retroceso de la economía y la venta de coches.

Hace un tiempo, Ford estuvo a punto de reemplazar a General Motors como líder de la automoción mundial. Después, se quedó a medias y empezó a declinar. El escándalo Firestone fue la puntilla.

Desde que tuvo que cambiar más de 13 millones de neumáticos en los Explorer, la empresa de Detroit no levanta cabeza. En el segundo trimestre de este año ha perdido 150.000 millones de pesetas, demasiado hasta para un gigante.

Ahora, harta de caer sin red, la compañía trata de salvar los muebles y sigue el ejemplo de General Motors y DaimlerChrysler, enfrascadas en formidables procesos de reestructuración.
Los responsables han trazado un duro plan de reflote que pasa por unificar y fomentar sus marcas europeas en Estados Unidos y, como se ve, por recortar la plantilla.

Los 5.000 empleados que caerán saldrán de lo que se denomina "trabajadores de cuello blanco", es decir, personal administrativo y cuadros intermedios. De momento, los operarios de las cadenas de montaje pueden estar tranquilos. En España no se aplicará ningún recorte.

Para tranquilizar a sus asalariados, Ford ya ha anunciado que habrá importantes compensaciones económicas para los despedidos, sobre todo para los que más tiempo lleven en la casa. Los que no acepten las indemnizaciones pueden ser transferidos a otras divisiones de la empresa. Además, si quieren, pueden retrasar su salida de la nómina hasta fin de año, aunque la mayoría de los despidos se ejecutará en octubre.

Examen general
Aunque los directivos de Ford visten esta reestructuración como una simple puesta al día de los sistemas productivos, lo cierto es que todas las estructuras de la empresa están sometidas a examen. Nicholas Scheele, nuevo vicepresidente de Ford para Norteamérica, revisa con lupa cada rincón de la compañía para recortar en todo lo posible los excesos de gastos.

Esta vez, la crisis ha llegado de verdad al segundo fabricante del mundo. Además de los empleos, también se reducirán los costes. Incluso hay periódicos estadounidenses que hablan de retrasos en el lanzamiento de nuevos modelos. Los proveedores de componentes ya tiemblan y saben que Ford puede seguir el camino de Chrysler y General Motors, que han decidido pagarles menos por las piezas que les suministran.

El año pasado le tocó el turno a Ford Europa, cuyo plan de salvación, diseñado por Scheele, ha empezado a dar frutos. A la vista de los buenos resultados, Jacques Nasser, presidente de la multinacional, ha decidido meter la tijera en Estados Unidos.

En ese país, junto con México y Canadá, Ford tiene 50.000 empleados, de los que un 70 por ciento se concentra en Detroit, la Meca de la automoción mundial. Será esta ciudad estadounidense la que asuma la mayoría de los despidos.

Cambios globales
Las tres grandes multinacionales se encuentran ya inmersas en profundos cambios en sus modelos de negocio. DaimlerChrysler ha recortado 26.000 puestos de trabajo en todo el mundo, mientras que General Motors ha despedido a 6.000 empleados en Estados Unidos y busca la manera de reducir su plantilla europea en otros 10.000, con la herida abierta de Opel, que se ha convertido en una de sus divisiones más problemáticas.

Ahora, a este coro de lamentaciones se suma Ford, una caída que los analistas veían venir desde que estalló el problema de Firestone y los Explorer. La empresa que dirige Nasser ha reconocido que su modelo de negocio no es viable y empareja su rumbo con el de las otras dos grandes.