Ford mejora sus sistemas de seguridad a bordo

En unos años, Ford tendrá listo en sus coches su programa PSS, sigla inglesa del Sistema de Seguridad Personal. Los ingenieros de la marca trabajan en el perfeccionamiento de su equipamiento de seguridad, que tiene una red de sensores como elemento clave.

Ford mejora sus sistemas de seguridad a bordo
Ford mejora sus sistemas de seguridad a bordo

Los equipos de seguridad de los coches deberán funcionar de acuerdo a las necesidades de los pasajeros. Esta premisa es la que inspira a los técnicos de Ford que trabajan en la mejora de estos dispositivos.

Su tarea se centra en el desarrollo de sensores capaces de detectar el peso, el tamaño y la posición de cada pasajero, de forma que puedan modular el efecto de airbags, cinturones de seguridad, reposacabezas, etc.

Con este impulso, Ford trata de adelantarse a las normativas federales estadounidenses, que piden que se reduzcan cada vez más los riesgos de los airbags. Se han dado varios casos de personas lesionadas gravemente por la violenta explosión de la bolsa de aire, lo que ha llevado a los fabricantes a trabajar en airbags que gradúan su apertura en función de la severidad del choque. Ford va un paso más allá y quiere que trabajen de acuerdo no sólo al impacto, sino a la morfología y situación del ocupante.

Quizá el elemento más delicado sea el "track sensor", un detector de posición que mide lo cerca que está el pasajero del salpicadero. En función de lo lejos que esté, el airbag se abrirá más o menos y el cinturón de seguridad retendrá más o menos.

"Necesitamos comprender la fuerza del choque, el tipo de accidente que se produce", dice Sue Cischke, vice presidenta de Ford para Seguridad y Medio Ambiente, "así, podremos graduar mejor la apertura del airbag en varias etapas". Señala Cischke que necesitan saber también cómo se ha puesto el pasajero el cinturón de seguridad, en qué parte del asiento se ha colocado, cuánto pesa, qué tamaño tiene y a qué distancia está del panel frontal. Con todos estos parámetros, el equipamiento de seguridad puede determinar qué medidas poner en marcha. Se podrá variar el tamaño y el inflado del airbag, así como su dureza, de forma que se minimicen los daños.

En Ford dicen que, por ejemplo, si una mujer de baja estatura va sentada muy cerca del volante, los sensores emitirán señales que prepararán al airbag para su apertura más correcta.

En estos momentos, Ford trabaja en la acumulación de información. Es necesario enviar a un cerebro electrónico la mayor cantidad de información posible, para que éste decida qué hacer en cada situación.

Algunos vehículos, como el Ford Windstar, ya prueban el PSS, o alguno de sus componentes, con éxito. En concreto, este coche lleva un sensor de peso en los asientos que detecta si el ocupante es un niño o un adulto, o si el asiento está vacío. Este tipo de dispositivos ya se utilizan en muchos coches europeos, como los del grupo Volkswagen, los BMW, los Mercedes, el Peugeot 607, etc.

Ford quiere que su experiencia permita acaparar la mayor cantidad de datos posibles para ajustar al máximo la acción combinada de airbag, cinturón de seguridad y reposacabezas.

El PSS estará disponible en los próximos modelos de Ford, y se espera que su grado máximo de desarrollo llegue en 2005. A España llegará en los meses venideros y supondrá la evolución del IPS, el Sistema Inteligente de Protección que ya equipan los Focus y Mondeo.

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