Ford, en busca de su identidad

No ponen ejemplos, pero en la mente de los directivos de Ford pesa la estrategia seguida por el Grupo VW, que pretende "audizar" algunas de sus filiales. Así, el gigante norteamericano asegura que sus marcas podrán compartir tecnología, pero nada más. Se acabaron las plataformas comunes, al menos en teoría, ya que sus firmas de lujo están comenzando a solaparse.

Una de las marcas más "perjudicadas" por la política del patrón norteamericano será Mazda, una firma considerada durante años una especie de salvavidas dentro del grupo que podría ver recortada su influencia.

El futuro Mazda 626, que saldrá a la luz dentro de un mes, en el Salón de Tokio, tendrá un tamaño intermedio entre el Ford Mondeo y el Ford Taurus, por lo que muchos consideraban que este modelo podría ceder su plataforma para una futura creación de la marca del óvalo, unos rumores que han quedado desmentidos.

Según Martín Leach, jefe de Desarrollo de Producto de Ford Europa, ha declarado que Ford podría utilizar diversos avances tecnológicos del 626, pero no su plataforma. Según este ejecutivo, la marca no está dispuesta a seguir los pasos de otros fabricantes "que van muy lejos a la hora de compartir y sus vehículos se convierten en similares".

Leach no da nombres, pero algunos analistas creen que, tras sus palabras, se encuentra una clara referencia al Grupo VW, que está "audizando" muchos de sus productos.

Para el "segundo" de Leach, cada marca incluso debería hacer sus propios motores, ya que estos se consideran el corazón del modelo. En el pasado, por ejemplo, el Ford Maverick llevaba un propulsor Mazda, algo que, según parece, no va a volver a ocurrir.

Las marcas de lujo comienzan a solaparse
A pesar de que la doctrina de Ford es clara, cada marca debe acentuar su propia identidad, pero las marcas de lujo del grupo norteamericano comienzan a solaparse.

El Premier Automotive Group, división que agrupa a las compañías de lujo de Ford (Land Rover, Jaguar, Aston Martin, Volvo y Lincoln), podría cambiar vertiginosamente en los próximos años. Según el presidente del grupo, Wolfgang Reitzle, "hay que permitir que cada marca busque su propio territorio".

Así, Jaguar estudia sacar modelos Diesel o vehículos familiares, Volvo podría construir un todo terreno basado en un Ford, o Land Rover sacaría un modelo con suspensiones independientes.