Ford desarrolla una pintura para medir la presión del aire

Los ingenieros de Ford han desarrollado un avanzado sistema de medición de la presión del aire que simplifica y reduce notablemente los tiempos del cálculo convencional. Se conoce con el nombre de Pintura Sensible a la Presión (PSP).

Los ingenieros de investigación de Ford Motor han desarrollado un sistema de medición de la aerodinámica del vehículo con una pintura que reacciona ante los cambios de presión del viento. El invento ha sido conocido con el nombre de Pintura Sensible a la Presión (PSP).
Este sistema ya había sido utilizado en pruebas similares realizadas por las compañías aerospaciales, pero es la primera vez que un fabricante de automoción lo ha adaptado a sus ensayos.
Las alteraciones producidas en el pigmento transmiten unas imágenes que, mediante el uso de una técnica de tratamiento óptico avanzado, determinan, en cada momento, cuál es la resistencia a la presión de aire de la superficie del vehículo. Utilizada en un túnel de viento, simplifica la labor de los ingenieros de pruebas, que pueden obtener los datos deseados de forma más fácil y rápida que la convencional.

Cálculo tradicional muy lento
Esta fórmula implica el minucioso y cansino despliegue de un amplio número de terminales sobre la carrocería del coche, separados por una pulgada (25 milímetros) de distancia para obtener la correcta distribución del aire a lo largo y ancho de su superficie. Para encajarlos sobre el chasis, los encargados de hacer la prueba se pasan semanas enteras taladrando agujeros milimétricos, cuyo diámetro coincide con el de los terminales.
Un método, sin duda alguna, costoso que retrasa mucho la realización de los tests en el túnel del viento. Para hacernos una idea de la lentitud del proceso, Patsy Coleman, una especialista perteneciente al laboratorio de Ford que ha desarrollado el PSP, puso como ejemplo la instalación de estos elementos de medición en la ventanilla de un coche para conocer la resistencia que tiene a la presión.
"Primero, hay que sacar el cristal, reemplazarlo con una plancha de metal o plástico y luego lentamente se deben taladrar los hoyos". "Una de estas lunetas necesita hasta 120 terminales, cuyo montaje tendría a una sola persona trabajando una semana entera sin parar", concluyó. Y así con el resto de la carrocería del vehículo.

Virtudes inobjetables
Las ventajas de la nueva práctica son indiscutibles. Se aplica la pintura, se introduce el automóvil en el túnel de viento y, en apenas 15 minutos, los expertos pueden obtener un completo resultado sobre la aerodinámica.
Este pigmento especial trabaja de una forma indirecta. En ausencia de oxígeno, transmite una la luz de intensidad muy brillante. Cuando aumenta la presión del aire y entra más oxígeno en contacto con la superficie del vehículo, se oscurece en mayor o menor grado.
Con el objeto de visualizar este efecto, los investigadores de Ford han preparado un conjunto de luces azules que proyectan sus radiaciones sobre el coche a través de un filtro rojo. La información obtenida es conducida a un ordenador, el cual muestra, mediante una imagen de tonos cromáticos diferentes, la variación de las presiones.
Este sistema exige una doble medición. La primera, a la presión de aire normal y la segunda, a la producida por la velocidad deseada según los encargados del test. Los cambios de color producidos proporcionarán las conclusiones finales.

Los mejores vídeos