Ford deja de santificar las fiestas

En la fábrica de Ford en Almussafes, Valencia, ya no se santifican las fiestas. No, no es que Ford haya decretado el laicismo en su plantilla, simplemente es que no dan abasto a fabricar coches. La fuerte demanda del Focus y el lanzamiento del Fiesta han obligado a los responsables de la empresa a introducir turnos de producción en domingo.

En estos momentos, Almussafes ensambla cada día 1.640 Focus, 200 Fiesta (que serán 500 en julio) y otros 600 Ka. Los Focus se venden a un ritmo más alto del esperado y los Fiesta, en pleno lanzamiento, crecerán notablemente en las próximas semanas. En estas condiciones, las máquinas no son capaces de satisfacer los pedidos, con lo que se hace necesario introducir turnos de trabajo en domingo.

Ford España ya había programado trabajo para los cinco sábados de junio, así como los domingos 16 y 30 de este mes. Ahora, añade otros dos sábados y dos domingos de julio.

La plantilla cobrará este trabajo como horas extra, a razón de 150 euros de media los sábados y 180 los domingos, siempre en función del puesto que ocupe el trabajador.

Según portavoces de UGT citados por la agencia EFE, este incremento de la demanda obligará a adelantar la entrada en funcionamiento del tercer turno de trabajo, que estaba previsto para después del verano.

Los sindicatos, que negocian el futuro de la factoría con la empresa, consideran que es necesario este tercer turno y que, además, hay que rejuvenecer la plantilla. En este sentido, han presentado a la dirección un plan para introducir la tercera tanda de trabajo y para reemplazar al personal más veterano. En estos momentos se encuentran a la espera de que Ford se pronuncie sobre su propuesta.

En principio, parece que entre 700 y 1.800 empleados podrían ser sustituidos merced a contratos de relevo, con lo que se reduciría notablemente la edad media de la plantilla, que ahora es de 52 años.

Al tiempo, según fuentes de UGT citadas por EFE, el porcentaje de motores HCS que se fabrica en Sudáfrica con destino a las plantas de ensamblaje europeas podría ser trasladado a algún país de este continente. Si España fuese el elegido, Almussafes recibiría esa producción, con lo que la fábrica podría "continuar con un menor nivel de producción y mantener a la vez unos 300 puestos de trabajo", explican en UGT.