Ford, contra los "puntos muertos" en el retrovisor

En Ford saben lo peligrosos que son los "puntos muertos" que se producen en los laterales de los coches y que son tan difíciles de controlar a través de los retrovisores. Acaba de firmar un acuerdo con Autosense que controla esas zonas oscuras.

Ford, contra los "puntos muertos" en el retrovisor
Ford, contra los "puntos muertos" en el retrovisor

Autosense lleva trabajando en esta área desde 1985. Hasta ahora, han logrado desarrollar varios modelos de sensores. Los más avanzados, los que montará Ford, funcionan por infrarrojos o por rayos láser para detectar la presencia de coches en los "puntos muertos" que dejan los retrovisores. Su nombre es SideMinder.

Según estudios propios de Autosense, hasta un 75 por ciento de los dueños de grandes coches (los más propensos a este problema) estaría dispuesto a comprar el sistema. También lo está el 50 por ciento de los propietarios de todo terreno de pequeño tamaño. El esquema SideMinder cuesta unas 40.000 pesetas.

Ford y Autosense han firmado ya el acuerdo para investigar en esta tecnología y equipar sus vehículos con el SideMinder. También piensa llevar el sistema a sus compañías subsidiarias. "Cuando lo prueban unos días, no quieren desprenderse de él", dicen los responsables de Ford que han trabajado con los elementos de Autosense.

Ford y sus suministradores
Mientras sigue firmando acuerdos de suministro con empresas como Autosense, Ford mantiene unas relaciones muy pobres con las empresas proveedoras estadounidenses.

Los fabricantes de componentes han valorado a Ford como la peor de las compañías a la hora de hacer negocios con ella. Creen que no admite bien las sugerencias y que entorpece la comunicación entre los ingenieros y diseñadores los proveedores, con lo que se crean conflictos entre departamentos.

Dicen también que es la empresa que peor proceso de recortes de gastos lleva a cabo.

Ford admite las críticas con sorpresa y dice que necesitará la ayuda de los proveedores para mejorar su ahorro. Los expertos creen que tiene que recortar entre 3.000 y 5.000 millones de dólares para volver a los beneficios. Uno de los principales apartados para meter la tijera es el de los componentes, que sangran cada año a Ford en 90.000 millones de dólares, unos 16,5 billones de pesetas.

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