Ford alerta de riesgos para la industria europea por la política arancelaria

El presidente de Ford-Europa, Stephen Odell, afirmó hoy que los desequilibrios arancelarios existentes entre los países emergentes y la UE en el sector de la automoción pueden poner en riesgo la industria europea del automóvil y el empleo.

En un encuentro con la prensa con motivo de la adjudicación de dos nuevos modelos a la planta valenciana de Almusafes, Odell señaló que el libre comercio queda desvirtuado debido a los elevados aranceles que tienen que soportar los fabricantes de automóviles europeos para entrar en los países emergentes, frente a los menores costes arancelarios existentes para los fabricantes de países emergentes cuando se instalan en Europa.

Esta situación puede tener un negativo impacto en el empleo de la industria de la automoción del viejo continente, en la que trabajan 12 millones de trabajadores.

Además, el presidente de Ford-Europa también alertó sobre algunas actuaciones exageradas de los políticos respecto al coche eléctrico y al transporte público, que también pueden influir negativamente en el sector del automóvil.

Odell ha detallado hoy la adjudicación a la planta valenciana de Almusafes (6.244 empleados) de dos nuevos modelos, el crossover Kuga y el comercial Transit Conect, para lo que se requerirá una inversión de 812 millones de euros, la más importante realizada en España por la marca estadounidense en lo que a producción de modelos se refiere.

Esta adjudicación, que supondrá la incorporación a la fábrica valenciana de centenares de trabajadores, ha recibido el máximo de ayudas de la Administración española compatibles con lo estipulado por la UE y pueden alcanzar en torno a un 11 % de la inversión total, explicó.

El directivo no quiso concretar si los nuevos productos podrían suponer un tercer turno de trabajo en Almusafes y vinculó esta posibilidad a la demanda que tengan en el futuro.

Tampoco Odell precisó en cuanto puede impactar en la producción de Almusafes la retirada de la línea de montaje del Focus (el 44 % de la producción en esta instalación), pero puntualizó que se producirá una importante compensación con el incremento de demanda, por encima de lo esperado, que tiene el monovolumen C-Max.

El presidente de la filial continental de Ford señaló que esta inversión coincide con un mal momento para el mercado español, por lo que puso el acento de la oportunidad que representan las exportaciones.

Odell dijo que las ventas de coches en el mercado automovilístico español tardarán un par de años en recuperarse y el presidente de Ford-España, José Manuel Machado, estimó que el cierre de 2011 se saldará con 970.000 unidades, entre turismos y comerciales, y que en 2015 se puede estar en el entorno de 1.450.000 unidades de ambos segmentos.

El directivo de la marca del óvalo insistió en que esta asignación a Almusafes forma parte de unos planes para el resto de plantas europeas de la marca, con el objeto de potenciar su estructura productiva y optimizar al máximo la rentabilidad.

Dichos planes se concretan en 20 nuevos modelos en los próximos tres o cuatro años. De este modo, Ford llevará a la fábrica de Saarlouis (Alemania) la gama completa del Focus y añadirá la versión eléctrica del modelo.

A Colonia (Alemania) se dirige una remodelación del Fiesta y las versiones de baja cilindrada del motor Ecoboost, mientras que en la planta rumana de Craiova, donde destina 675 millones de euros en inversiones, se producirá el monovolumen pequeño B-Max y un motor Ecoboost de bajo consumo.

La planta turca de Otosan, en la que hasta ahora se montaba el Transit, se hará cargo de un comercial ligero de menores dimensiones que el Transit actual.