Ford abandona el proyecto del Explorer híbrido

La mala situación económica que atraviesa Ford ha hecho que la firma se replantee alguno de sus proyectos más caros. Entre ellos, destacaba el del Explorer híbrido, un paso de gigante en su programa de eficiencia energética que, al final, se queda en el tintero.

La marca de Detroit ha llegado a la conclusión de que los ahorros de combustible que lograría el coche no son suficientes como para asegurar la venta del coche no son suficientes como para amortizar su producción.

El Explorer, el todo terreno más vendido de Ford, y uno de los líderes del mercado, iba a albergar en su gama una versión con motor híbrido. La idea era combinar el motor de gasolina con uno eléctrico. Cuando el coche circulase a bajas velocidades o estuviese parado en un semáforo, por ejemplo, el motor de gasolina se desconectaría. Cuando hiciese falta más aceleración, ambas máquinas trabajarían juntas. Así, la contaminación procedente del vehículo se reduciría notablemente.

Una de las piezas clave del proyecto era el generador eléctrico que, a la vez, sirve de alternador y motor de arranque. Este sofisticado elemento es crucial en el desarrollo del programa de eficiencia ecológica de Ford, que pretende rebajar las emisiones contaminantes en un 25 por ciento a lo largo de los próximos cuatro años.

Ante los problemas financieros, Ford ha decidido reducir el programa de vehículos híbridos y destinar esta tecnología sólo a todo terrenos pequeños, como el Escape, y turismos.

Según fuentes que cita la prestigiosa www.auto.com, el problema con el Explorer está en los bajos índices de ahorro que logra con la tecnología híbrida. Sólo consigue evitar el consumo de un 5 ó 10 por ciento de la gasolina. Por eso, se ha decidido destinar la tecnología híbrida a coches más ligeros, en los que sea financieramente más "sensato" invertir. Sea como sea, los directivos de Ford mantienen su compromiso con la reducción de las emisiones.

Diez mil empleos en Australia
Mientras en Estados Unidos Ford se aprieta el cinturón, en Australia parece que le va mejor. Allí, su división local ha pedido permiso, y ha sido autorizada, a desarrollar un nuevo coche para el mercado local.

Su producción supondría la creación de 10.000 puestos de trabajo y la inversión de 500 millones de dólares, unos 88.000 millones de pesetas.

El coche, que se denominará Raptor, es un misterio en cuanto a su configuración. Sólo se sabe que será un todo terreno.

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