Fondos europeos para Ford en Almussafes

El plan de inversiones de Ford en Almussafes hace que el Gobierno valenciano dé un impulso a la industria automovilística en la Comunidad y desarrolle un plan de inversiones.

La Comunidad Valenciana no ha perdido el tiempo tras la decisión anunciada ayer por Ford de adjudicar la fabricación del nuevo Fiesta y la del nuevo coche clase B de Mazda a la planta valenciana de Almussafes.
El consejero de Industria de la Generalitat Valenciana, Fernando Castelló, aprovechó la ocasión para anunciar que el gobierno autonómico está negociando con Ford España un programa de ayudas para el periodo 2001-2005. El objetivo de estas ayudas es afianzar las inversiones en el sector del automóvil en la Comunidad Valenciana.

El programa de inversiones, que todavía se está negociando, se nutrirá de fondos europeos. Según el consejero, la comunidad está buscando fórmulas que permitan utilizar los fondos de cohesión de los que se dispone, aunque también reconoció que habría que matizar estas ayudas para evitar cualquier reclamación de la UE sobre el uso indebido de esos fondos.
Los objetivos fundamentales son la formación, la investigación y la mejora de las infraestructuras que rodean a la factoría de Ford en Almussafes. En concreto se quiere culminar la ampliación del parque de proveedores de Ford en Almussafes, en el que invertirá 5.300 millones de pesetas, mejorar sus accesos y adecuar la terminal ferroviaria de contenedores, además de impulsar los trabajos del Centro de Investigación de la compañía y mejorar las conexiones con las plantas suministradoras.
Toda esta inversión también es un guiño a BMW: la firma bávara decidirá en los próximos meses el emplazamiento de su futura fábrica y la ciudad de Sagunto ya envió su candidatura a la firma alemana.
La decisión de Ford supone un aumento del 12 por ciento en el valor de las exportaciones valencianas del sector del automóvil, hasta alcanzar los 500.000 millones de pesetas y un incremento en la facturación del 15 por ciento, respecto al pasado ejercicio, que permitirá superar los 690.000 millones.
La inversión dinamizará el tejido empresarial colindante, al generar 1.000 nuevos empleos y atraer inversiones en el parque de proveedores. Hasta ahora la mayoría de los proveedores son valencianos; tras esta decisión se podrían animar empresas japonesas o de otras nacionalidades a invertir en Valencia.

La negociación del convenio colectivo

Estas nuevas inversiones ayudarán también a retomar el proceso de negociación del convenio colectivo paralizado desde hace una semana. Al respecto, el consejero de Industria sólo indicó que la Generalitat vigilará con discreción el desarrollo de las negociaciones y apeló a la responsabilidad de la dirección de Ford y los sindicatos para llegar a un acuerdo.
También el secretario general de UGT-Ford, Gonzalo Pino, se muestra más optimista y considera que las nuevas inversiones facilitan un acuerdo. Según Gonzalo Pino, Ford sostenía que el futuro de la planta de Almussafes dependería de la flexibilidad para adaptar la producción a la demanda y de la necesidad de inversiones, con lo cual considera que ahora la dirección no tiene excusas para la negociación del convenio.
La cláusula de revisión salarial, la reducción de la jornada de trabajo a 35 horas semanales y la creación de un plan profesional que permita la formación y promoción del conjunto de los trabajadores son puntos inamovibles en las negociaciones para Gonzalo Pino, ya que a su juicio son peticiones racionales.

Los mejores vídeos