Finaliza la campaña de vigilancia y control de velocidad con un total de 10.874 vehículos inspeccionados

La campaña de vigilancia y control de velocidad ha finalizado con un total de 10.874 vehículos inspeccionados por parte de la Guardia Civil, durante los días 20 al 26 de agosto, siendo denunciados 353 y notificados 178.

Según informa la Subdelegación del Gobierno en una nota, durante dichos días la Dirección General de Tráfico (DGT) ha realizado una campaña con la que se ha pretendido 'insistir' en la necesidad de incrementar la concienciación de los conductores acerca de la incidencia de este factor de riesgo en los accidentes de tráfico.

En esta campaña, también han sido invitados a participar los municipios con sus recursos materiales y humanos, porque 'llevar una velocidad adecuada podría evitar un tercio de las muertes en accidentes de tráfico', ya que ocupa el primer puesto en el ranking de las infracciones de tráfico.

Asimismo, un trabajo de investigación concluye que un descenso de la velocidad en un cinco por ciento determina una reducción del 20 por ciento de los accidentes mortales. No obstante, si alguno de los implicados es un peatón, desde la Subdelegación insisten en que a 50 kilómetros por hora el riesgo de morir atropellado se eleva a un 80 por ciento, mientras que si el impacto se produce a 80 kilómetros por hora, la posibilidad de salvar la vida es prácticamente nula.

También han querido recordar que 'no sólo a mayor velocidad corresponde una mayor siniestralidad', también una mayor velocidad reduce las posibilidades de evitar que se produzca el accidente. Por ejemplo, para evitar impactar contra un obstáculo circulando a 120 kilómetros por hora se necesita recorrer una distancia superior a un campo de fútbol.

Asimismo, también han destacado la 'incidencia negativa' que la velocidad tiene en el medio ambiente, sobre todo en la calidad de vida de las zonas urbanas.

Además, el exceso de velocidad constituye un delito cuando se rebasa en 80 kilómetros por hora, el límite establecido en vías interurbanas, o en 60 kilómetros por hora el límite establecido en vías urbanas. Por debajo de esas velocidades la infracción tiene naturaleza administrativa y se corrige en función del exceso de velocidad con el que se circule, con una multa que oscila entre 100 y 600 euros, y con una detracción de dos a seis puntos del saldo que posea el conductor.