Fin de la huelga de autobuses en Madrid

Tras cuatro horas de reunión, los conductores han desconvocado la huelga de autobuses. Los sindicatos "han aceptado con la cabeza, algo que rechazaban con el corazón" y la patronal tendrá que adaptar sus cuentas para hacer frente a un acuerdo que consideran "muy caro". Entremedias, casi un millón de madrileños afectados, que han sufrido doce días de paros, a veces, no muy pacíficos.

Fin de la huelga de autobuses en Madrid
Fin de la huelga de autobuses en Madrid

Las negociaciones han sido tan duras como la propia huelga, pero, ayer, patronal y sindicatos fumaron la pipa de la paz. Eso sí, con mucho resquemor. Ambas partes no tenían más remedio que acatar el laudo dictado por el presidente del Consejo Económico y Social (CES), Javier Montalvo, árbitro del conflicto, ya que tiene rango de ley. Si los trabajadores continuaban la huelga, podrían ser despedidos por las empresas, pero éstos no estaban dispuestos a dejarse arrugar y acudían a la sede de UGT bajo la premisa "no queremos miserias".

La patronal aceptó retirar más de 2.000 expedientes sancionadores, algunos incluso contemplaban el despido, para los empleados que no cumplieron los servicios mínimos. Este punto fue fundamental a la hora de acercar posturas, ya que el laudo firmado no satisface plenamente a ninguno.

Los trabajadores recibirán un aumento salarial de 48,08 euros al mes este año (8.000 pesetas), un 30 por ciento menos de lo que pedían. Además, recibirán una actualización anual equivalente al IPC más 0,7 puntos porcentuales. La jornada anual queda igual (bastante lejos de las 35 horas semanales que demandaban), pero disfrutarán de tres días libres más en los próximos tres años.

Por su parte, la patronal considera que el acuerdo es "muy caro", sobre todo, si tenemos en cuenta que, según sus datos, el conflicto les ha costado cerca de 330 millones de euros (unos 54.000 millones de pesetas), cantidad a la que hay que sumar 336.566 euros (56 millones de pesetas) que gastarán en reparar las lunas.

Los trabajadores también dejarán de ingresar el salario de los doce días que han estado de huelga, es decir, este mes les descontarán a cada uno 570 euros (94.840 pesetas). En marzo, por los cuatro días de paro, no han ingresado una media de 300 euros (49.916 pesetas).

Los flecos abiertos del conflicto
El laudo se convierte en el nuevo convenio colectivo, un texto que será único para todo el sector y durará hasta el 31 de diciembre de 2005. Los representantes del transporte discrecional ya han anunciado que no lo aceptarán, porque poseen un convenio que consideran más beneficioso.

Esta huelga ha dejado al descubierto muchos puntos débiles del actual transporte de carretera madrileño. Existen municipios completamente dependientes de los autobuses, sin otro medio de transporte, por lo que, cuando no se cumplieron los servicios mínimos, estas zonas quedaron literalmente aisladas. Con el objetivo de que esto no se vuelva a repetir, el árbitro ha decretado que, a partir de ahora, queda fijada por ley la regulación de los servicios mínimos.

En el plazo de tres meses, se creará una comisión especial, que estará compuesta por quince personas: siete de ellas designadas por los sindicatos, otras siete nombradas por la patronal y la última elegida por ambas partes. Así, los sindicatos no podrán argumentar que los servicios mínimos les fueron impuestos y, como ha ocurrido estos días, negarse a cumplirlos. También se establecerá otra mesa, para medir cómo es la jornada laboral de estos trabajadores.

Como ser usuario del transporte público y no morir en el intento
Los primeros paros se produjeron en la víspera de la Semana Santa, miles de pasajeros vivieron una auténtica odisea para acudir a sus lugares de vacaciones. Los piquetes hicieron acto de presencia ya en estos días y, desde entonces, no han dejado de actuar. Ayer, eran detenidas tres personas, a las que se incautó más de cien bolas de acero y varios tirachinas.

Ni los autobuses de escolares se han librado de las agresiones. Cerca de 25 de estos vehículos que llevaban niños a los colegios de la zona sur fueron apedreados y una niña sufrió heridas en la cara. La Guardia Civil y la Policía Nacional tuvieron que escoltar autobuses y varios helicópteros supervisaron la zona.

Estas acciones han contado con el rechazo de los sindicatos. Por su parte, algunos ciudadanos también han decidido pasar a la acción: una manifestación de vecinos indignados del barrio de La Fortuna que cortaron la M-40 y que se saldó con la intervención de los antidisturbios y tres heridos.

En definitiva, un auténtico calvario para los usuarios. AQUÍ </font color="#0000CC"> te ofrecemos algunas imágenes de la huelga.