Fin a las retenciones en el carril bus-VAO

El carril bus-VAO dejará de ocasionar problemas cuando se averíe algún automóvil en su interior. Ese es, al menos, el deseo de las autoridades municipales, que han anunciado el inicio de unas obras de ensanche para enero de 2005.

El bus-VAO, destinado a la circulación de autobuses y vehículos de dos o más ocupantes, ha sido durante años protagonista de grandes retenciones cuando se producía un accidente o la avería de un coche en su interior. El hecho de contar únicamente con un carril lo convertía en una ratonera. Esto, sin embargo, va a cambiar, según ha anunciado la concejal de Urbanismo, Pilar Martínez.El Ayuntamiento comenzará las obras a principios de enero y piensa finalizarlas un año después y contarán con dos fases. En la primera, que cuenta con un presupuesto de 500.000 euros, se ensanchará el carril-bus tomando parte de la mediana que lo separa de los demás carriles, que también verán reducida su anchura. Durante estos trabajos, la velocidad máxima de esta vía se reducirá de 90 a 50 kilómetros por hora. La segunda fase, que tiene un presupuesto de 11 millones de euros, implica ampliar los carriles de las calzadas laterales, destinados al tráfico privado. Esto no significa que puedan circular dos coches en paralelo en la zona ensanchada, sino que esta ganancia de espacio permitirá al resto de automóviles adelantar al vehículo averiado. Estas obras se unen a otras varias que están produciéndose en la capital de España y que provocan que la circulación por la almendra central sea caótica.Fomento pone en marcha hoy el tramo de la M-50 comprendido entre la carretera M-31 y la autovía de Valencia (A-3), tras unas obras que han durado 28 meses y con un presupuesto de 61 millones de euros. Estos seis nuevos kilómetros fueron encargados a la concesionaria Autopista Madrid Sur, la empresa que construyó y gestiona la autopista R-4.