Fiat y GM, en crisis

Fiat asegura que son sólo “chismorreos", pero la prensa alemana, italiana y americana insinúa que se plantea su “divorcio" de General Motors. Es más, afirman que la empresa italiana tiene serios pretendientes como el Grupo PSA e incluso Honda.

Fiat y GM, en crisis
Fiat y GM, en crisis

El mayor y más poderoso fabricante de coches de todo el mundo –General Motors- no consigue poner orden entre sus empresas europeas. Pérdidas, huelgas, falta de modelos, estancamiento... GM ya no es “tan atractiva" como hace años. Y Fiat lo está notando. GM posee el 20 por ciento de Fiat y tiene la opción de comprar el resto. Al menos, de momento. El plazo expira y Fiat ya empieza a plantearse nuevos socios. Al menos, así lo explica el diario italiano La Reppublica. No olvidemos que GM atraviesa un mal momento en Europa: acaba de anunciar 12.000 despidos y planea recortes e incluso el cierre de alguna fábrica. Por su parte, Fiat levanta cabeza después de una aguda crisis económica.

Además, hay más automovilísticas que podrían entrar en la puja: el Grupo PSA (que colabora con Fiat desde 1978 y con el que monta ya algunos coches) y Honda. Todas las partes lo han desmentido, pero –para echar más leña al fuego- ya se cita a un nuevo hombre para dirigir Fiat Auto: Martin Leach, el que ahora es máximo responsable de Maserati. El próximo 14 de diciembre, el consejero delegado de Fiat, Sergio Marchionne, se reúne en Zurich con el máximo responsable de General Motors, Richard Wagoner. En este encuentro podrían resolverse muchos de estos “chismorreos" (palabra usada por el propio Marchionne cuando ha sido preguntado por la posible separación de GM).Martin Leach dirigía hace apenas un año y medio la división europea de Ford. Justo cuando esta empresa anunciaba pérdidas multimillonarias, aprovechó para presentar su dimisión “por motivos personales", según argumentaba. Sin embargo, días después ya se conocía su intención de fichar por Fiat. Pero Ford no se resignó e hizo valer una cláusula por la que Leach no podría fichar por otra compañía en al menos dos años. A GM no sólo le llegan malas noticias desde Italia. Los sindicatos alemanes amenazan con nuevas huelgas si sigue adelante con sus despidos en Opel. Desde octubre ya ha anunciado que eliminará 10.000 empleos en Alemania, pero la sangría podría continuar: la planta de Bochum, en el estado noroccidental de Renania del Norte, podría echar el cierre por completo. Tampoco las plantas de más allá del Atlántico están seguras. GM también ha anunciado que despedirá a principios de año a cerca de 1.000 empleados de su factoría de Linden (en Nueva Jersey). En esta fábrica, se montan el Chevrolet Blazer y el GMC Jimmy, dos modelos que dejarán de producirse en breve.Y el efecto dominó continúa... Los rumores de cierre de plantas saltan hasta Suecia, concretamente a la fábrica de Trollhattan. GM también quiere sanear Saab y, más en concreto, su forma de producción. Según han asegurado, no es viable que la compañía sueca sobreviva en el mercado con tan sólo dos modelos, el 9-3 y el 9-5. Tendrá que producir nuevos vehículos, utilizar más sinergias con Opel y –cómo no- realizar recortes.

La industria automovilística española depende por completo de las decisiones que se toman en otros países. No es un caso aislado: el 85 por ciento de los ingresos por ventas de coches sólo engordan las arcas de seis grandes grupos.
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