Fiat firma un acuerdo para reestructurar su deuda

Fiat continúa realizando operaciones con el fin de salvar la compañía. El próximo paso del constructor automovilístico será la firma de un acuerdo con varios bancos italianos, por el que se reestructurará la deuda del fabricante mediante un programa que incluye una línea de financiación de 3.000 millones de euros (500.000 millones de pesetas).

Las entidades bancarias IntesaBci y Unicredito aportarán 2.200 millones de euros –1.100 millones de euros, 183.000 millones de pesetas, cada una- a la línea de financiación de Fiat, con el fin de reestructurar la deuda de la marca italiana. Además, los bancos Sanpaolo y Capitalia contribuirán a esta operación con un desembolso de 400 millones de euros (66.500 millones de pesetas) cada uno, según el periódico económico MF.

El acuerdo firmado por estas instituciones y Fiat incluye la posibilidad de que los bancos entren en el capital del fabricante, si, transcurrido un período de tres años, la firma automovilística no consigue reducir su endeudamiento.

Estas medidas se han tomado en un momento en el que la situación del constructor en la bolsa comienza a agravarse: los accionistas de referencia de Fiat, entre los que se encuentran los "holding" IFI e IFIL, han reducido su participación en el Grupo del 36,8 al 31,2 por ciento, como consecuencia de la ampliación de capital (de 1.000 millones de euros, 166.000 millones de pesetas) efectuada en febrero. Por si esto fuera poco, las acciones de la marca italiana estuvieron suspendidas de cotización ayer en la Bolsa de Milán, debido a la fuerte caída registrada por los títulos de la compañía. Tras volver a evaluarse, cerraron con una pérdida del 5,87 por ciento.

Casi 3.000 empleados serán despedidos
Pese a las medidas adoptadas por los responsables de Fiat para retrasar los despidos (paralización de la producción durante algunos días, expedientes de regulación de empleo temporales...), la Dirección de la empresa se ha visto obligada a firmar ayer un acuerdo referente al programa de reestructuración, por el que se suprimirán 2.887 puestos de trabajo, según han informado medios sindicales. Dichos despidos, que ya fueron anunciados en mayo, afectarán –sobre todo- a las plantas italianas de la división Fiat Auto.

Esta resolución fue suscrita por los sindicatos IUL (moderado) y CISL (católico), aunque no fue firmado por el CGIL, el de mayor representación en la compañía, pues "el plan no es creíble. No ayudará a sacar a Fiat de la crisis, sólo es un proyecto para recortar empleos", según han afirmado sus representantes.

El acuerdo establece la salida mediante prejubilaciones de trabajadores de más de 50 años de edad, con medidas sociales de acompañamiento. El Gobierno italiano supervisará la aplicación de las normas de ajuste.

La cifra de despidos podría incrementarse en breve, ya que –según un documento difundido ayer- la marca podría eliminar 550 puestos de trabajo en Fiat Power Train, la "joint venture" del constructor con General Motors.