Fiat da mayor independencia a Alfa Romeo

Boschetti acaba de tomar las riendas de una Fiat acosada por fuertes pérdidas económicas y ha decidido seguir la misma receta con la que consiguió sacar a Iveco de los números rojos: aislará a Alfa Romeo del resto del grupo. Tras esta decisión, los analistas se preguntan si quieren dar mayor independencia a la marca o servírsela en bandeja a GM.

Obligado por la dimisión de su consejero delegado, Roberto Testore, y acosado por fuertes pérdidas económicas, al Grupo Fiat no le queda más remedio que afrontar cambios drásticos. Ya ha anunciado nuevos cierres de plantas y el despido de más de 6.000 trabajadores. Así, en este clima de recortes resalta aún más la decisión de separar Alfa Romeo del resto del grupo.

Giancarlo Boschetti, el nuevo consejero delegado, ha declarado que esta decisión se toma para dar más "independencia" a la marca y destacar su papel internacional; una respuesta que no ha convencido a muchos analistas, que aseguran que, tal vez, Fiat esté preparando su venta a General Motors.

Argumentos a favor
GM quiere hacerse fuerte en el mercado estadounidense de los modelos deportivos, un objetivo que parece resistírsele. Con esta idea, el gigante norteamericano compró el 50 por ciento de Saab en 1989 y, aunque ya posee la totalidad de la marca sueca, todavía no ha hecho realidad este sueño.

Alfa Romeo es una marca mucho más fuerte que Saab y con una historia deportiva más consolidada. Además, GM podría utilizar la red de distribución de la misma Saab o de Cadillac.

Con la venta de esta firma, el Grupo Fiat podría recortar sustancialmente sus deudas sin tener que traicionar el deseo de su patrón, Giovanni Agnelli, de no abandonar el negocio de la automoción.

Argumentos en contra
Por otra parte, esta separación no es tan extraña. Cuando Boschetti se hizo cargo de Iveco, en 1990, también dividió esta compañía en cuatro partes (vehículos pesados, medios y ligeros y unidad de motor), todas con total independencia. Además, desde el Grupo Fiat, se señala que esta reestructuración es la misma que ha seguido el Grupo Volkswagen con Skoda, Audi y Seat.

Algunos analistas aseguran que GM ya tiene suficientes problemas para lanzarse a nuevas aventuras: sanea sus filiales europeas con el denominado Plan Olympia, mientras que se prepara para la compra de Daewoo.